Iba a ser un día tranquilo, reivindicativo y festivo, pero el día del orgullo LGTBI se enrareció ayer en Zaragoza tras el auto del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 3 de Zaragoza contra la «bandera» que los responsables municipales colgaron, por la mañana, en el balcón de la casa consistorial. El asunto acabó con la pancarta retirada pocas horas después de colgarse y con el alcalde de la ciudad, Jorge Azcón, cerrando la manifestación que recorrió el centro de la capital aragonesa (fue de Paraninfo a la plaza del Pilar). 

Todo comenzó por la mañana, cuando Azcón, acompañado por la vicealcaldesa, Sara Fernández, otros miembros del gobierno de PP y Cs, representantes del PSOE, ZeC y Podemos (Vox se ausentó por no considerar la reivindicación del orgullo como necesaria) colgaron una pancarta en el balcón del ayuntamiento. 

Era una pancarta, con el lema escrito Zaragoza es diversidad, y no una bandera, como en 2020, porque el Tribunal Superior de Justicia de Aragón, el pasado 26 de mayo, lo prohibió al considerarlo contrario a derecho por no ser esta una bandera oficial

A pesar del intento del ayuntamiento por sortear la sentencia por aquello de la pancarta que no bandera, la asociación de Abogados Cristianos presentó un recurso al Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 3 de Zaragoza y magistrado, Luis Carlos Martín Osante, decretó medidas cautelarísimas contra la colocación del cartel, que implicaba que se retirara de inmediato. Rápidamente salió Vox que llamó «ridículo» al popular Azcón.

Entonces, pasadas las 18.00 horas, el equipo de Gobierno de PP y Cs informó de que iba a acatar la sentencia aunque no estaban de acuerdo y que iban a recurrirla, a pesar de lo cual tenían que retirar la pancarta por tratarse la decisión del juez de una medida cautelarísima. Para visibilizar su malestar (y, por qué no decirlo, aprovechar el rédito político que ello les iba a suponer, tal y como algunos asistentes a la marcha apuntaron), Azcón informó de que él y parte de su equipo asistirían a la manifestación con la misma pancarta que el juez les obligó retirar. Todo un giro de los acontecimientos que acabó con un alcalde del PP cerrando el desfile del orgullo justo detrás de colectivos anticapitalistas. Para que luego digan que Zaragoza es aburrida. 

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Fotogalería del Día del Orgullo LGBTI en Zaragoza JAIME GALINDO / ANDREEA VORNICU

Antes de todo esto, el consistorio ya había recurrido ante el Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA) la primera sentencia que prohibía la colocación de la bandera LGTBI en el balcón este año, que emitió después de estimar un primer recurso de Abogados Cristianos. El juez consideró entonces que era «contrario a derecho» que se colocara la bandera arcoiris en el balcón del ayuntamiento, al entender que vulnera la neutralidad institucional. 

A pesar de los argumentos del consistorio, el magistrado, Luis Carlos Martín Osante, fundamentó su decisión en otra sentencia del Tribunal Supremo en la que se dice que «no resulta compatible con el marco constitucional y legal vigente, y en particular, con el deber de la objetividad y neutralidad de las Administraciones Públicas la utilización, incluso ocasional, de banderas no oficiales en el exterior de los edificios y espacios públicos».

Más allá de la polémica judicial, la jornada de ayer venía precedida por el debate entre PSOE y Podemos por la ley trans, cuyo anteproyecto se aprobará presumiblemente hoy en el Consejo de Ministros. Sobre este asunto, Azcón, que portaba la bandera trans en su mascarilla, dijo tras ser preguntado sobre las declaraciones del líder del PP, Pablo Casado, contra la norma, que él estaba por el consenso cuando se trata de leyes que afectan a los derechos de las personas. 

Entonces recordó que el PSOE ha puesto muchas pegas al texto ideado por el Ministerio de Igualdad de Irene Montero y que incluso dentro del movimiento feminista había generado suspicacias. No se le escapó al alcalde que para los socialistas la de ayer era una marcha del orgullo incómoda, puesto que el lema principal de la manifestación era ley trans estatal ya. 

Quizás por eso el logo del PSOE no apareció ayer por ningún lado. Tampoco ninguno de los miembros del partido, ni del grupo municipal ni del de las Cortes, participó en la marcha de manera organizada, aunque este diario no pudo confirmar si asistió algún socialista a título personal. «Con Carmen Calvo no estamos a salvo», se escuchó en alguna ocasión por si había dudas de donde estaba puesto ayer el foco.

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El mismo juez sí que aprobó que hubiera un crucifijo en el salón de plenos

Luis Carlos Martín Osante, el mismo juez que obligó al Ayuntamiento de Zaragoza a retirar la pancarta LGTBI de su balcón, denegó el año pasado esta misma petición que realizó ya entonces Abogados Cristianos y permitió que ondeara el arcoíris. Desde el tribunal explican que el magistrado, este año, «ha tenido muy en cuenta que, una vez dictada sentencia sobre el fondo del asunto» por parte del Tribunal Supremo, «existe una notoria apariencia de buen derecho de que no es procedente la colocación de banderas no oficiales». Además, argumentan que, aunque a una bandera se le ponga un lema sigue siendo una bandera. Martín Osante es el mismo magistrado que en 2010 sentenció que el crucifijo que presidía el salón de plenos del Ayuntamiento de Zaragoza cumplía con la aconfesionalidad del Estado. 

El alcalde de Zaragoza, Jorge Azcón, participa en la manifestación del Orgullo

El alcalde de Zaragoza, Jorge Azcón, participa en la manifestación del Orgullo