Aragón se encuentra en un cruce de caminos permanente, no solo en lo geográfico sino también en lo político y en lo económico. Los conflictos territoriales y las políticas fiscales que han aplicado las distintas comunidades autónomas han sido el origen de muchos de los movimientos empresariales y cambios de sedes hacia y desde Aragón durante los últimos años. Tanto es así que, por ejemplo, desde 2015 casi 600 empresas han dejado Cataluña para trasladarse a la comunidad, según los datos facilitados por Infoma D&B, filial de CESCE. En concreto, en los últimos seis años un total de 584 compañías catalanas se han fugado a Aragón, mientras que el camino contrario lo han emprendido un total de 190 sociedades.

Aragón recibe 584 empresas catalanas en los últimos 6 años R. BARCELÓ

Por tanto, se puede concluir que los estrechos lazos entre ambos territorios, la mayor competitividad aragonesa en costes y, sobre todo, el conflicto territorial que emergió con la convocatoria de un referéndum secesionista en Cataluña han provocado que hayan llegado a Aragón el triple de empresas catalanas que las que se han ido a la comunidad vecina.

Mientras, la política fiscal llevada a cabo por comunidades como la madrileña ha logrado atraer a miles de empresas de toda España. Solo en lo que afecta a Aragón, alrededor de 400 compañías han apostado por fijar su sede en la capital española en los últimos seis años.

En Cataluña, la cifra se multiplica por diez, puesto que han sido más de 4.000 las sociedades que se han trasladado a Madrid desde la declaración unilateral de independencia de 2017. Y hace solo dos meses la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, anunció la eliminación de todos los impuestos autonómicos en la comunidad, lo que puede dejar a Madrid como la gran sede fiscal de España.

Alerta en Lérida

La sangría que sufre ha sufrido Cataluña en los últimos años y los traslados de sede con destino a Aragón ha disparado las alarmas en la provincia de Lérida, donde la Cámara de Comercio ha manifestado su inquietud y ha encargado un estudio a la Universidad de Lérida y a la Universidad Pompeu Fabra para analizar el problema. La institución catalana cifra en 428 las sociedades radicadas en Lérida que llevaron su domicilio fiscal a otra provincia entre el 1 de enero de 2015 y el 31 de diciembre de 2020.

El presidente de la Cámara de Comercio de Lérida, Jaume Saltó, reconoce que esa fuga se concentró en los años de efervescencia del procés, aunque ahora el objetivo es saber si esa tendencia se mantiene todavía. Lo que sí tiene claro el responsable de la Cámara de Comercio de Lérida es que muchas firmas leridanas acaban por instalarse e invertir en Aragón, algo que considera que es vox pópuli.

El director de la Cámara de Comercio de Zaragoza, José Miguel Sánchez, sostiene que la llegada de empresas desde Cataluña a Aragón se ha frenado en los últimos tiempos, y reconoce que «cuando hay rebrotes de independentismo las cifras de traslado crecen».

En cualquier caso, Sánchez sostiene que lo importante ahora para Aragón es cerrar un sistema de financiación autonómica «más justo», en el que se tenga en cuenta el criterio de población. De ser así, se podría enjugar parte del déficit que arrastra la comunidad tras la transferencia de competencias a las autonomías.

Respecto a la fiscalidad, la Cámara de Comercio de Zaragoza apunta que «puede provocar un goteo de fugas a Madrid», aunque Sánchez asegura que «eso no es preocupante», aunque reconoce que sería deseable que se pagara lo mismo en Zaragoza y en Madrid. Lo que inquieta a las empresas, señala, son los cambios en la política fiscal por parte del Gobierno central, que provocará una subida del impuesto de sociedades, entre otros.