El 25 de mayo de 2002 en pleno siglo XXI, comenzó el proyecto sindical y aragonesista que es OSTA, una organización que tras veinte años de historia está en su mejor momento, que cuenta con 700 delegados y delegadas y más de 4300 personas afiliadas.

OSTA nace como respuesta a las políticas impuestas desde Madrid, como la Ley de universidades, el trasvase del Ebro o la recentralización de la negociación colectiva.

El sindicato en estos veinte años, ha pasado momentos de todo tipo, en los que gracias a la militancia hemos consolidado un proyecto sindical de clase y aragonesista, que se fundamenta sobre las bases sobre las que se crea el sindicato; aragonesismo, justicia social y solidaridad

Al panorama sindical aragonés, OSTA ha aportado frescura, dinamismo y una manera diferente de hacer sindicalismo. Nuestra acción sindical a diferencia de otras organizaciones, la construimos desde la organización en los centros de trabajo hasta los máximos órganos de dirección, lo que nos permite conocer la realidad y por lo tanto, anticiparnos a los problemas con mayor rapidez y buscar alternativas a los diferentes conflictos con los que nos encontramos.

Tenemos una fuerte implantación en la mediana y gran empresa industrial, como en toda la automoción, en el sector servicios; comercio, hostelería, limpieza, monitoras de comedor, colectividades, contact center…, así como en los sectores de atención a personas, como residencias, centros de atención a personas con discapacidad, clínicas privadas y representación en el sector público.

OSTA: 20 años de sindicalismo aragonés

En estos veinte años, OSTA ha demostrado que se puede construir una organización fuerte, siendo la única opción al «sindicalismo institucionalizado», en la que el 92% de nuestros ingresos proviene de las cuotas de afiliación, lo que nos permite ser independientes tanto en cualquier tipo de negociación, como en cualquiera de las decisiones que tomemos.

El movimiento sindical se tiene que adaptar continuamente a los cambios sociales y esto solo es posible a través de un sindicalismo aragonés y de contrapoder.

En cuanto a la situación actual, estamos inmersos en una crisis que se alarga desde la pandemia, que ha puesto de manifiesto que debemos poner a las personas en el centro y que solo y gracias a la clase trabajadora hemos podido resistir la mayor crisis sanitaria y económica que ha sufrido Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

Parecía que la crisis sanitaria iba cambiar las políticas impulsadas por los gobiernos, y que sectores desentendidos históricamente iban a tener el reconocimiento que se merecen, como es toda la cadena alimentaria, la sanidad, los cuidados…, pero esto no ha sucedido. Una vez más, el capitalismo se ha antepuesto a las personas y es aquí donde el sindicalismo puede de dar respuesta y demostrar que es un elemento útil y necesario para la sociedad.

"Contentar a las élites de la UE"

A toda esta coyuntura económica y política, hay que sumar la aprobación de la reciente reforma laboral, que no es la que necesita la clase trabajadora y que es la reforma de la CEOE, apoyada por los principales poderes económicos del Estado, como son el Banco Santander o la Fundación FAES y todo ello con el beneplácito de los sindicatos estatales.

Esta reforma no ha derogado ni siquiera los aspectos mas lesivos de las de Rajoy y Zapatero, y a nuestro juicio solo se ha hecho para contentar a las élites de la Unión Europea. Esta reforma en nuestra opinión va a maquillar considerablemente los datos de eventualidad, con más fijos discontinuos y mas contratos indefinidos parciales, lo que demuestra que esta reforma no combate la precariedad y solo cambia de nombre.

En OSTA lo tenemos claro, el sindicato debe estar para mejorar la vida de las personas, nacimos para cambiar las cosas, aún sabiendo que es una tarea difícil y esto solo pasa por que seamos los y las aragonesas los que decidamos nuestro futuro y nuestras condiciones laborales, porque desde fuera no van a venir a solucionar nuestros problemas.

Cada vez más, nuestra influencia en las negociaciones es más fuerte que nunca, negociamos numerosos convenios provinciales y autonómicos, siendo este el único marco de negociación en el que creemos que se deben decidir nuestras condiciones, puesto que somos nosotros y nosotras, las que conocemos la realidad de nuestros sectores.

"Un agente determinante"

En OSTA seguimos marcándonos nuevos retos, para seguir construyendo el sindicato de Aragón, pero lo hacemos con los pies en el suelo y por lo tanto lo hacemos sobre unas bases sólidas, por ello los grandes de retos para el futuro más cercano son dos: crecer en el territorio y la puesta en marcha de la caja de resistencia.

Crecer en el territorio es una de nuestras grandes apuestas y por ello en septiembre abriremos una sede en Huesca, para seguir desarrollando con más fuerza, nuestro modelo en el Alto de Aragón.

Por último y la gran propuesta que se aprobó en noviembre de 2021 en nuestro IV Congreso, es la puesta en marcha de la caja de resistencia del sindicato. Este es un instrumento en el que ya llevamos varios años trabajando y cogiendo músculo financiero para poder ponerla en marcha en el ultimo trimestre de este año. La misma es un fondo de solidaridad para que los y las afiliadas de OSTA tengan un apoyo económico cuando estén inmersos en conflictos y huelgas, y la misma se dota de un porcentaje que se destinará de las cuotas de afiliación.

Aquellos que iniciaron este proyecto, no podían imaginar que, tras veinte años, OSTA sería un agente determinante para la sociedad aragonesa. Cuando alguien pregunte quien impulso el nacimiento del sindicato y como fue, la respuesta será: todas y todos lo hicimos, todos fuimos necesarios.