Pasar el verano en una caravana es para muchos un alojamiento tan válido como un hotel, un apartamento o una casa rural. Una moda que cada vez gana más adeptos tanto dentro como fuera de la comunidad. Aun así, todavía hay viajeros que priorizan la comodidad y el glamur de sus estancias frente a la comodidad de un apartamento con ruedas. Para ellos también hay alternativas

Un ejemplo claro aparece en el camping Cañones de Guara y Formiga, en Panzano (Huesca) que gracias a la empresa aragonesa Caravan Deluxe, cuenta desde este verano con cuatro caravanas vintage restauradas y redecoradas en las que disfrutar de las vacaciones.

Este proyecto, liderado por los aragoneses Ana Bernad y Fernando Sampériz, tiene un doble propósito. Además de adentrar a los viajeros más exclusivos en el universo del caravaning, otra de las principales metas es revalorizar el territorio rural aragonés a través del turismo experiencial, generando riqueza en la zona a través del gasto realizado por los huéspedes y de la contratación de actividades exclusivas y propuestas de ofertas gastronómicas que ofrecen desde el alojamiento y para lo que ya han cerrado acuerdos con empresas locales.

«No solo ofrecemos el alojamiento sino que cada uno de nuestros clientes puede añadir además a su reserva experiencias en la montaña, deportivas, en la naturaleza, gastronómicas... y siempre provenientes de empresas aragonesas con los que nosotros mismos contamos, trabajamos y recomendamos», explica la cofundadora Ana Bernard, «no solo es hacer que la gente viaje y descubra nuestras montañas sino que queremos que su viaje sea también una oportunidad para los establecimientos y empresas locales y podamos ayudarles a crecer y a que puedan seguir trabajando desde el entorno rural», añade la empresaria.

Este verano las caravanas han estado disponibles en el camping de la localidad oscense de Panzano. Ahora, después de muy buenas experiencias durante la temporada estival, el objetivo es empezar a viajar e ir instalando las caravanas en distintos enclaves del Pirineo y prepirineo aragonés. «El proyecto ha empezado en Ponzano por una mera cuestión de comodidad, nosotros vivimos en Huesca y nos era más sencillo venir a comprobar que todo estaba bien, explica Bernad. «Ahora trabajamos para poder ampliar la flota y llegar a más destinos».

La confundadora asegura que el comunidad hay mucho espacio para crecer dentro del movimiento del caravaning. Según el Plan Aragonés de Estrategia turística 2021- 2024, Aragón cuenta con más de 100 campings, entre los que se agrupan parcelas de acampada, mobile-homes y buganlós. Siguiendo la tendencia nacional, los campings aragoneses se han convertido en el segundo sector de alojamiento con más viajeros en la comunidad.

Además, la cofundadora resalta la comodidad de los alojamientos. «Además de la estética que para nosotros es muy impotante, es Fernando quien decora personalmente el interior de cada uno de los vehículos, son muy prácticas y tienen todo lo necesario para pasar unas vacaciones muy cómodas», asegura Bernar.

Con una capacidad para entre dos y seis personas, las caravanas están pensadas para descansar cómodamente, disfrutar cocinando productos de proximidad, gozar al aire libre, de las vistas, tomando el sol o contemplando las estrellas desde la terraza.

Además, según la empresa los alojamientos cuentan con mobiliario ergonómico, acabados de alta calidad, y completo equipamiento que cuida hasta el último detalle para hacer sentir como en casa.