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LA MEJOR MANERA DE CERRAR EL AÑO

Las cenas de Navidad invaden de nuevo la hostelería zaragozana

El fin definitivo de la pandemia ha hecho que empresas y grupos de amigos vuelvan a reunirse como antaño / Menús especializados y salidas nocturnas completan la oferta

Celebración de empresa en el Aura, en Zaragoza ARCHIVO

La hostelería zaragozana afronta en este mes de diciembre una nueva campaña de Navidad. Una época especial, más que en ocasiones anteriores, ya que este período navideño es el primero inmerso en la normalidad, una vez superada la pandemia del coronavirus. La respuesta de los clientes no se ha hecho esperar y la mayoría de los restaurantes ya empiezan a tener dificultades para encontrar huecos en sus agendas. Las comidas y cenas de empresa, así como las reuniones de amigos, han conquistado los próximos fines de semana de la capital.

"Se ha adelantado mucho la planificación y ya hay muchos establecimientos con las reservas completas", explica Luis Femia, de la Asociación de Cafés y Bares de Zaragoza, que recuerda que en anteriores años "era más habitual esperar a diciembre para concretar las fechas". Sobre el perfil de las reservas, hay de todo: "El grueso sí que lo concentran las comidas de empresa, pero últimamente muchas familias optan por comer fuera de casa en días tan señalados como el 25 de diciembre".

"Estamos viviendo un efecto rebote, que el frío que aún no termina de llegar ha animado", detalla Femia, consciente de que las bajas temperaturas se instalarán definitivamente en diciembre pero no serán impedimento para el buen desarrollo hostelero. "Esperamos mucho de este mes de diciembre, porque en 2021 fue letal: teníamos ya todo preparado y un nuevo brote de coronavirus nos impidió hacer nuestro trabajo como nos gustaría". La previsión, y la esperanza, no se pierden, y aunque es pronto para hablar de cifras, las previsiones son "muy buenas, de alcanzar la facturación de antes de la pandemia, y más después de unos Pilares que fueron de récord".

Todas estas previsiones las comparte José María Lasheras, presidente de la Asociación Profesional de Empresarios de Hoteles y Restaurantes de Zaragoza (Horeca), que desea destacar "la vuelta a la normalidad en toda la sociedad, también en la hostelería, y que la intención de los hosteleros es trabajar mucho durante este próximo mes". Con la cantidad de reservas, "de muchos grupos que buscan un local en el centro de la ciudad", parece que todo pintará bien para el gremio. Aunque la inflación les golpee.

"Las soluciones las deberá tomar cada uno en su establecimiento, considerando qué será lo mejor para todos", resume un Lasheras que asegura que todos "estamos ajustando lo máximo posible y haciendo que los precios suban poco". Aunque lamenta que los menús se van a encarecer respecto a los de 2019, los de la última Navidad antes de la pandemia.

"No es algo completamente nuevo, porque siempre hay determinados productos que suben en Navidad", cuenta el presidente de Horeca, que explica que desde el sector "estamos buscando alternativas para nuestras cartas, aunque siempre respetando las ganas de tradición típicas en estos días".

Comidas, cenas... y lo que surja

Miguel Ángel Salinas es el gerente del grupo Canterbury, con varios restaurantes, bares y discotecas distribuidos por toda la capital aragonesa. Inmerso en la organización de una temporada navideña "que por fin vuelve a ser normal", este hostelero considera olvidada la pandemia y celebra las ganas de pasar tiempo reunidos que los zaragozanos, a tenor de las reservas de sus establecimientos.

"Las navidades se van adelantando para que todo el mundo tenga un sitio", comienza Salinas, que cada vez ve a más grupos celebrar sus cenas de empresa o de amigos en el mes de noviembre. "A partir del puente de la Constitución es cuando comienza todo, pero ya estamos teniendo reservas de este tipo", cuenta el gerente de Canterbury, al que muchos clientes le dicen que este tipo de reuniones "son obligatorias" para volverse a juntar después de haber superado la pandemia. El fin de semana del 16 y 17 de diciembre ha arrasado: ya es casi imposible encontrar una mesa en cualquier establecimiento.

Ya en la mesa, los gustos de cada uno tienen cabida. "Seguimos funcionando con la fórmula de menús para grupos, algo que nos ha ido muy bien en los últimos años", señala Salinas, que ofrece en sus establecimientos "todo tipo de opciones, tanto en los platos como en los rangos de precio". Por ejemplo, en el restaurante La Cava, el grupo Canterbury presenta dos opciones: un menú de 30 euros y otro de 42 euros, además de una opción infantil que se queda en 17 euros. "Cualquier que vaya a un restaurante estas navidades va a encontrar una opción para su gusto, además de siempre controlar alértenos y opciones veganas o vegetarianas".

Pero no todo se sirve en plato. Las copas y los hielos también tienen su cuota de protagonismo en estas cenas: "Casi todas las empresas reservan una comida o una cena, pero también algo para después, para alargar la fiesta". Así, ya son muchos grupos los que han reservado entradas y bebidas en sus establecimientos para intentar que el día junto a los compañeros se alargue lo máximo posible: "Hoy ya no se concibe la cena como comer e irse a casa, siempre se quiere hacer algo más".

Aparte de los aperitivos, los menús o los combinados, la inflación tendrá un hueco seguro en las conversaciones. "El problema es que la materia prima ya viene cara de origen, por eso suben los precios", advierte Salinas, que asegura que tanto él como sus compañeros hosteleros "hemos ajustado los precios para que el cliente no sienta mucho ese aumento". Tanto han subido los precios de algunos productos en concreto que se han visto obligados a retirar algunos platos de sus menús: "Por ejemplo, un foie que siempre servíamos en La Cava, este año no va a estar, porque con lo que ha subido sería una barbaridad lo que habría que cobrar para sacar algo de rentabilidad".

Diciembre está muy cerca y las cenas en grupo, a la vuelta de la esquina. El propio Salinas celebra haber reservado con tiempo, "porque con mis amigos ya hemos guardado fecha, por si acaso". Así, este hostelero anima a no esperar al último día y, también, a tener a mano la sal de frutas: "Alguno, entre la empresa, los distintos grupos de amigos y la familia, no va a comer en casa en todo el mes".

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