LA SITUACIÓN DEL SECTOR SERVICIOS

Las principales calles comerciales de Zaragoza seducen a las grandes compañías

Varias tiendas han abierto en los últimos meses ante el bajo precio del alquiler y el crecimiento de la capital

El paseo Independencia es la referencia, la calle Alfonso remonta y paseo Damas y Delicias agonizan

Zaragoza es la gran ciudad española con los locales comerciales más baratos

Las tiendas de la compañía de Inditex, como Bershka, inundan el paseo Independencia de Zaragoza.

Las tiendas de la compañía de Inditex, como Bershka, inundan el paseo Independencia de Zaragoza. / MIGUEL ÁNGEL GRACIA

Arturo Pola

Arturo Pola

No vive el comercio físico su mejor momento en Zaragoza. O por lo menos no funciona como debería hacerlo en la que es ahora la cuarta ciudad de España. Las consecuencias del drama que vivió el sector todavía son visibles en las calles de la capital aragonesa dando un simple paseo, aunque, según la zona por la que se camine, el número de locales vacíos varía considerablemente.

La disponibilidad de espacios para abrir negocios provocó un descenso de precios en el alquiler que se han llegado a situar en mínimos históricos. Esta situación está llamando poderosamente la atención de las grandes firmas, que, aprovechando el número de habitantes de Zaragoza, ven con muy buenos ojos aterrizar en ella teniendo que pagar un precio considerablemente más bajo que en el resto de grandes ciudades del país. Esta situación la avala con datos un informe de CBRE Group que confirma el interés del sector en la capital aragonesa y que la tasa de disponibilidad en las principales arterias comerciales ha disminuido con respecto al año anterior. Tanto es así que, a pesar de lo que pueda parecer a simple vista, hay bulevares en los que no es nada fácil encontrar un local.

Las calles con la tasa de disponibilidad más baja de Zaragoza son Zurita (2%); paseo Independencia (3%) y San Ignacio de Loyola (5%). Precisamente el paseo Independencia es la ubicación más apetecible para las compañías que quieren aterrizar en la capital aragonesa. Las próximas aperturas de tiendas de Primark y Zara son un gran atractivo para aprovechar el efecto arrastre que la afluencia a esos dos gigantes pueda provocar. «Son muchas las firmas nacionales e internacionales que están preguntando por Zaragoza y estamos hablando con varias para abrir sus negocios en 2024», afirma Alicia Noguera, del departamento de High Street en Zaragoza de CBRE. «Incluso nos está costando mucho encontrar un lugar acorde a sus requisitos por tamaño y ubicación que necesitan», recalca Noguera.

Una de las calles en las que sí es posible encontrar inmuebles es la calle Alfonso, donde, según el informe, existe un 12% de locales disponibles, aunque esa cifra ha disminuido un 8% con respecto al año anterior. Esta arteria zaragozana ejemplifica el cambio que se está produciendo en el comercio zaragozano, en el que las franquicias y las grandes empresas son las únicas que pueden asumir el alquiler más los costes de levantar la persiana allí, lo que supone una notable pérdida de encanto de una de las calles más representativas de la ciudad.

Calles fantasma

Peor están las cosas en otros puntos de Zaragoza. El paseo Damas, después de su caída en picado tras la pandemia, no da signos de recuperación y no parece que lo vaya a hacer en el corto plazo. «Va por rachas y en algún momento repuntará, pero la poca demanda juega ahora un papel clave y los empresarios tienen miedo de verse arrastrados en esa espiral», explica Noguera. Cuando antes esa calle zaragozana era una arteria principal y uno de los suelos más atractivos, ahora ni el barato precio de los alquileres atrae a los comercios.

En Damas, actualmente y en su segundo tramo, existen locales con rentas medias de unos 25€/m2/mes, una cifra que es menos de la mitad de que lo han llegado a costar en otras épocas. También según los datos de CBRE, en paseo Independencia para un local de entre 100-200m2 las rentas de media se sitúan en los 80€/m2/mes. En la calle Alfonso están en los 45€/m2/mes y en San Ignacio de Loyola en 40€/m2/mes, unos precios que parece que, según el informe, no van sufrir cambios significativos en los próximos meses. La que tampoco levanta cabeza es la calle Delicias, un paseo comercial que se ha quedado sin compras por una falta de seguridad y de limpieza que preocupa a vecinos y ahuyenta a clientes.

Si la desigualdad en el comercio entre las distintas calles de Zaragoza cada vez se hace más patentes, las diferencias entre las posibilidades de las grandes compañías y del pequeño comercio cada vez se acentúan más. La inflación, la dificultad de acceder a préstamos por el elevado interés, las grandes superficies que rodean la ciudad y las compras online hacen que pensar en abrir un pequeño local comercial sea prácticamente un acto de valentía. «Y si no se ponen soluciones, va a ir a peor», vaticina Alejandro Aznar, integrante de Zaragoza Esencial, que ve el relevo generacional como un auténtico problema: «El autónomo del pequeño comercio vive en constante sufrimiento y tensionado. Los hijos ven lo que hay y la ilusión por continuar el legado familiar se desvanece viendo todos los inconvenientes».

Así que, mientras los comercios de toda la vida se las tienen que ingeniar para subsistir en la capital aragonesa, las grandes marcas ven en la ciudad de Zaragoza actualmente un potencial que van a tratar de explotar.