Tras disparar a su cuñado en Villamayor de Gállego por no estar a favor de que su hermana mantenga una relación con él porque son primos decidió entregarse. O se arrepintió o pensó que llamar a la Guardia Civil y decir lo que había hecho le iba a ayudar de cara evitar la cárcel. De momento no ha sido así, ya que pasó su primera noche en prisión. Su hijo sí pudo regresar a casa, tras quedar en libertad provisional.

Fue la decisión que el magistrado titular del Juzgado de Instrucción número 7 de Zaragoza decretó con respecto a Daniel A. S. y Daniel A. D., quienes están imputados por un delito de homicidio doloso en grado de tentativa y otro de tenencia ilícita de armas. Fue pasadas las 23.00 horas cuando firmó el auto después de que la Fiscalía pidiera cárcel para el padre en contra del criterio del abogado defensor de ambos, Javier Elía. Pesaron en la balanza judicial los antecedentes de Daniel A. S. por robos y tráfico de drogas, así como los indicios recopilados por la Guardia Civil.

Los sospechosos negaron que el ataque se debiese a lo que dijo la pareja sentimental de la víctima a los agentes de que su hermano «no está de acuerdo con esa relación entre primos» y que Óscar «le da mala vida». De hecho, afirmaron todo lo contrario, señalando, según pudo saber EL PERIÓDICO DE ARAGÓN, que «todo fue un disparo fortuito» y que las armas, una escopeta y una corta que podría ser simulada, «las había traído Simón». «Hubo un forcejeo y se disparó», añadieron.

Sin embargo, la investigación del Equipo Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Zaragoza diría lo contrario. De hecho, el magistrado señala que «resulta poco verosímil, pues decían que, a plena luz del día, Daniel A. s. creyó coger un palo para defenderse de Óscar, quien, al parecer, blandía un navaja o machete, cuando en realidad era una escopeta con dos cañones superpuestos, sin culata, con el gatillo en un extremo y con una empuñadura para su correcta sujeción». «Tan extraña explicación hace dudar de todo lo manifestado, entendiendo asó que ta arma la portaba desde el principio Daniel A. S en el vehículo en el que acudió al lugar donde habita su hermana con Óscar y que Daniel A. D. acompañó a su padre para ayudarle a amedrentar», afirma el juez en el auto.

En la resolución judicial en la que envió al centro penitenciario de Zuera al cuñado de la víctima, el magistrado insiste en que «es innegable que este cogió la escopeta sabiendo que lo era y que, con ella y sujetada correctamente, apuntó a Óscar y le disparó a través de las ventanillas de la furgoneta tras que intentaba protegerse.

Sin alejamiento

El juez no solo decretó la prisión para el padre y a su hijo le dejó en libertad, sino que a este último le puso como medida cautelar la obligación de acudir los días 1 y 15 de cada mes a firmar en el juzgado para evitar así su fuga. Sorprendentemente no condicionó su salida a la calle con una orden de alejamiento como suele ocurrir en estos casos.

El asalto tuvo lugar el martes en Villamayor de Gállego sobre las 13.15 horas. Según informó este diario, los agresores cometieron la agresión y se entregaron cuatro horas después en dependencias de la Guardia Civil en Casetas. No llevaron las armas empleadas, ya que las tiraron junto al lugar de los hechos, en Torre Cacho, en el interior de una mochila. La halló la Policía Nacional que fue activada por el instituto armado para peinar la zona y detener a los sospechosos. La víctima, acompañada por su pareja, acudió primero al centro de salud y luego quedó ingresada en el Servet. Ayer subió a la planta.