Aragón sigue firme en su apoyo a la Red de Municipios de la Celtiberia, constituida el pasado fin de semana en la ciudad segoviana de Sepúlveda. El objetivo de la organización es promover el patrimonio ecocultural de las zonas en las que habitaron los celtiberos, así como apoyar las posibilidades de desarrollo territorial.

La asociación nacional, ya constituida, acordó mantener los principios acordados en la zaragozana Gotor, el pasado mes de mayo, para «priorizar la preservación, valorización y aprovechamiento sostenible del patrimonio ecocultural y la apuesta comunitaria e identitaria de este territorio de las cuatro culturas», según refleja la asociación.

Los municipios asociados pretenden activar el municipalismo, en el que estas tierras fronterizas fueron pioneras en la Edad Media, para defender sus intereses más allá de unos límites provinciales y autonómicos que a veces coartan la difusión de un patrimonio y una identidad interterritoriales.

Con tal fin se va a luchar por un espacio turístico Celtiberia y por iniciativas que recaben fondos para proyectos en común. Esta red municipal no es la de la España vaciada, sino la de un territorio que comparte un ecosistema común y continuo (tierras de más de 800 metros de altitud en la cordillera Ibérica y Central) y una herencia mestiza de las citadas cuatro culturas, caso único en Europa-que se definió territorialmente en la Antigüedad por la expansión de los celtíberos.

Actualmente hay una treintena de municipios de las ocho provincias celtibéricas que ya han acordado en pleno su adscripción a la red y hay una docena más en ese proceso. Ahora se entra en un segundo impulso difusor que amplíe el círculo de ayuntamientos celtibéricos.