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El Periódico de Aragón

ARTE CONTEMPORÁNEO EN EL ENTORNO RURAL

El espíritu del Symposium de Hecho renace con Lo Mon Contemporáneo

Natalia Escudero, Idoipe, Chalo Moca y Miguel Ángel Moreno concluyen sus residencias artísticas

Javier Idoipe, Chalo Moca, Natalia Escudero y Miguel Ángel Moreno en Hecho. ADELA MORENO

Cada uno vive y entiende el arte y el trabajo creativo a su manera pero lo que es más importante es que todos llegaron a Hecho hace cuatro semanas con la mente totalmente abierta dispuestos a que sus proyectos se transformaran y «tomaran otra dirección». Chalo Moca, Miguel Ángel Moreno, Natalia Escudero y Javier Idoipe han sido los cuatro artistas que han participado este año en la cuarta edición del proyecto de residencias artísticas Lo Mon Contemporáneo, auspiciado desde el Ayuntamiento de Hecho en recuerdo del Symposium Internacional de Escultura y Arte del Valle de Hecho celebrado entre 1975 y 1984 y con la intención de «recuperar un poco aquel espíritu», remarca Elena López, coordinadora del proyecto y concejala del consistorio. «Queríamos poner en valor y reivindicar todo el patrimonio que hay aquí de los años 70 y 80 cuando se hicieron los simposium de escultura y arte. Nos dimos cuenta que mucha gente ni conoce que hay un museo de escultura al aire libre y empezamos a pensar cómo podíamos revitalizarlo».

De ahí surge este Lo Mon Contemporáneo, que cada año selecciona cuatro proyectos de otros artistas siempre mirando al territorio: «Tienen que tener vinculación con el entorno natural o cultural y luego también pedimos que se generen aquí o que, al menos, se acaben aquí estando en convivencia con la gente del lugar. El objetivo es que haya esa experiencia de compartir, que ellos se lleven un aprendizaje y que nosotros nos quedemos con lo que ellos nos aportan», afirma López.

Un músico, muralista, multidisciplinar y una artista plástica

Así, este año se han juntado un músico (Idoipe), un ilustrador muralista (Chalo Moca), un artista multidisciplinar (Miguel Ángel Moreno) y una artista plástica (Natalia Escudero) con un único objetivo, crear en un entorno singular. «Estamos en una época en la que necesitamos un cambio porque el planeta está en un punto de no retorno y con mi proyecto yo quiero recuperar esos símbolos mágicos de las culturas ancestrales», explica Chalo Moca sobre su 'Neo Totem'. «He trabajado con la madera y he hecho un tótem a partir de un pino seco de diez metros que un vecino me taló en el bosque colindante a Hecho. Ha sido un proceso largo apoyándome exclusivamente en lo que el propio bosque me ofrecía, no iba con nada más que las pinturas», afirma Chalo Moca, que resume en una frase la clave de este Lo Mon: «He aterrizado el proyecto que llevaba en mi cabeza a los recursos de aquí. Me gusta recodificar estructuras que ya están para darles otra vida y otro significado». A partir precisamente de esta idea, Chalo Moca también ha realizado un banco para pájaros y utilizando una estructura antigua de un columpio, un homenaje a la Nabata (La naviata que soniaba con lo mar):_«Las tres instalaciones son un canto ecológico, al respecto, al amor y a la conexión con la naturaleza y nuestro entorno que falta nos hace».

De los cuatro proyectos realizados, tres se van a quedar instalados en Hecho

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Natalia Escudero también ha sentido que su proyecto inicial tomaba más sentido una vez que aterrizó en Hecho: «Yo venía con una idea bastante definida y al llegar aquí ha cobrado mayor sentido...», empieza a explicar la artista que ha realizado un proyecto basado en un juego medieval, un ajedrez astronómico registrado en 'El libro de los juegos' encargado por Alfonso X». Así, en una plaza de Hecho, basándose en las ilustraciones de ese libro ha creado su 'Ajedrez de lo cielo', «un mosaico circular con estaques blancos y negros. En el centro está el sol que es «la representación de una de las flor que aparecen en las puertas de las casa en el valle como protección ante las brujas. «Las figuras del juego –prosigue– son los planetas que son velas, de manera que cuando queramos jugar por la noche se enciende y así nos ilumina». ¿Por qué su proyecto ha tomado más sentido al llegar a Hecho? «El symposium estuvo fuertemente influenciado por las relaciones cielo tierra de las que hablo en este ajedrez. Además, he tratado de incorporar en el diseño de las velas materiales del entorno, tengo una decorada con hojas de boj, en otras he mezclado tierra de Oza, cenizas de las casas de aquí, cardo azul,…».

Javier Idoipe está apostando en los últimos años por combinar la música electrónica con la de raíz aragonesa. Algo en lo que también ha profundizado en su estancia en el municipio oscense: «Venía sin una idea clara, no quería traer nada sino que me inspirase estar aquí, conocer la gente del lugar y empezar a crear. Me fui por ahí a recoger sonidos y quedé con algún músico de La Bal con instrumentos tradicionales... Incluso he creado una sorpresa homenaje al cheso», afirma Idoipe, que también ha tenido presente la mirada a los symposium de los años 70: «He utilizado sonidos que igual se produjeron entonces, el picar piedra, el cincel, por lo que las percusiones de algunos de los temas son basadas en esos sonidos».

«He aterrizado el proyecto que llevaba en mi cabeza a los recursos de aquí. Me gusta recodificar estructuras que ya están para darles otra vida y otro significado»

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Con respecto a la experiencia, Idoipe tiene claro que Lo mon le ha supuesto un cambio: «Me ha servido para aprender de mí mismo, mirar hacia dentro y ver qué capacidades tengo. Todo el mundo necesita un tiempo de calma para tomarse las cosas de otra manera».

Este póker de artistas lo completa Miguel Ángel Moreno que ha desarrollado su proyecto 'Paisaje novelado basado también en el estudio de los symposium que convirtieron a Hecho en un hervidero. «He creado un museo portátil configurado con un mueble de tres módulos que se ponen uno encima de otro. En el interior he creado un archivo para que se pudiese transportar contando con material que el pueblo me ofreciera, que incluye entrevistas de artistas que han pasado por el simposio». Ese museo portátil también incluye notas de prensa, maquetas, esculturas de entonces impresas en 3D, un archivo fotográfico, un mapa conceptual o diez carteles de aquellas citas. Ahora bien, remarca Miguel Ángel Moreno, «el mueble se convierte en una escultura, lo he concebido así, tiene un componente artístico que alude a la época».

De los cuatro proyectos tres se van a quedar instalados en Hecho mientras que el otro, el de Javier Idoipe, va a quedar registrado musicalmente para poderlo escuchar desde cualquier lugar. «Ha sido una experiencia muy enriquecedora para todos, para ellos y para nosotros», concluye Elena López

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