La primera red social que se creó fue Facebook, en febrero de 2004, y desde entonces las redes sociales se han convertido en unas de las formas favoritas de comunicación y socialización, sobre todo entre los jóvenes. Actualmente, la mayoría no imaginamos nuestro día a día sin conectarnos a una red social, ya sea Whatsapp, Instagram o Tik Tok. Las usamos para todo, para hablar con los amigos que vemos todos los días y con los que viven fuera de nuestra ciudad, para entretenernos con vídeos sobre temas que nos divierten, para aprender sobre ciencia y otros temas que nos puedan interesar o para saber qué hace nuestro cantante o deportista favorito.

Las redes sociales están en todo el mundo y por eso hay un debate permanente sobre si son buenas o malas, y como suele pasar, hay opiniones de todo tipo.

De todas formas, si en algo coincidimos todos, es en que la peor cara de las redes sociales es que son un instrumento que pueden facilitar a los acosadores el acceso a sus víctimas. Ni siquiera hay que dar la cara: desde una pantalla y oculto en un perfil anónimo, cualquier matón puede insultar y acosar de la manera más cobarde y cruel a otras personas, que en muchos casos se sienten indefensas ante estos ataques. O todos hemos visto en las noticias, cómo ha habido niños y adolescentes que han llegado a suicidarse por no soportar más el acoso al que han sido sometidos a través de whatsapp, Instagram u otra red social. Además, es fácil hacer correr cualquier tipo de mentira por whatsapp o hacer un vídeo viral ridiculizando a otra persona en Tik Tok. Es lo que se conoce como ciberacoso.

Tampoco los famosos se libran de esto. Muchas personas famosas se quejan de que diariamente reciben mensajes de odio e insultos, que además otras personas justifican con el argumento de “si muestras tu vida en redes, tienes que aceptar esto.”

Mi opinión es que, obviamente, esto está mal, además de ser un acto muy cobarde y rastrero. Pienso que una persona tiene que ser muy mala y estar muy vacía para sentirse bien haciendo este tipo de cosas.

Al final, las redes sociales son el reflejo de las personas que las usan. Si eres buena persona, las usarás para ayudar a otras personas, aprender en canales de temas que te interesen, como la ciencia, el arte, el deporte, o entretenerte con vídeos divertidos e interesantes. Si tú eres una mala persona, usarás las redes sociales para hacer daño y ofender a otras personas de forma cobarde.

Ya que las redes son solo una herramienta, está en nuestra mano usarla bien o mal.