+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico de Aragón:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

La cultura de las navatas de Aragón será declarada BIC inmaterial

 

EUROPA PRESS
07/07/2012

El departamento de Educación, Universidad, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón ha incoado expediente para declarar Bien de Interés Cultural Inmaterial la cultura del transporte fluvial de la madera en Aragón, las llamadas navatas.

Así, el Ejecutivo quiere reconocer y proteger una actividad tradicional que constituye "una parte esencial de nuestro patrimonio etnológico y que sigue viva mediante la celebración anual de descensos de navatas". Incoado el expediente, se abre un periodo de información pública de un mes para que se puedan presentar alegaciones.

Dentro del esfuerzo de protección y promoción, el Gobierno de Aragón, a través de la dirección general de Patrimonio Cultural, se ha adherido además al proyecto de candidatura de la cultura del transporte fluvial de la madera para que sea incluida en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Se trata de una candidatura compartida con Navarra, Cataluña y Castilla La Mancha.

El departamento de Educación, Universidad, Cultura y Deporte ha trasladado ya este apoyo al Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, como representante oficial ante la UNESCO.

Aragón cuenta actualmente con dos bienes de interés cultural inmaterial declarados: la trashumancia y la Contradanza de Cetina, a los que enunos meses se unirá la cultura del transporte fluvial de madera.

Históricamente en Aragón los "navateros" han transportado la madera de los bosques del Pirineo por el cauce de los ríos hasta Tortosa o Xerta. Aprovechaban el deshielo para llevar los troncos unidos en plataformas (las llamadas navatas) hasta el Ebro y su desembocadura.

Tres rutas fluviales
Las rutas fluviales de la madera en Aragón han sido tres: la del río Aragón (desde Ansó, río Veral y Hecho, río Aragón Subordán), la del río Gállego (formando navatas en Murillo y Santolaria) y la del río Cinca (desde Laspuña y Escalona), explica el Gobierno aragonés en un comunicado.

Las navatas se formaban entrelazando los maderos con ramas de sarga trenzada y estaban compuestas por hasta tres tramos que se enlazaban y que los navateros conducían río abajo con la ayuda de remos.

Las últimas navatas llegaron a Tortosa en 1949. No fue hasta los años 80 cuando en el Sobrarbe se comenzó a recuperar esta actividad y a organizar descensos por el Cinca, entre Laspuña y Ainsa, que se han ido extendiendo a otros ríos.

Diez mil días informando

Suplemento especial del 3 de junio de 2018 con motivo del número 10.000 de El Periódico de Aragón.