El museo se encuentra en el Puente de Sabiñánigo y está formado por dos casas con tres plantas cada una unidas por un voladizo. La primera casa Batanero data del siglo XIX y es una muestra de la arquitectura típica de la zona; la segunda fue una ampliación en el año 1998. Todas las piezas que el visitante contempla guardan una historia forjada por los esfuerzos y vicisitudes de los hombres y mujeres de Serrablo por salir adelante en un medio duro y hostil. En 1978 se firma un acuerdo entre el escultor Ángel Orensanz que compró la casa en ruinas, “Amigos de Serrablo” que la restauró y musealizó, y el Ayuntamiento de Sabiñánigo que la aceptaba como suya comprometiéndose a su mantenimiento y funcionamiento.