El arroz con leche es uno de los postres más ricos que se pueden preparar. El arroz se puede hacer de centenares o miles de maneras diferentes y es uno de los alimentos más versátiles que existen sin duda alguna y también consumido de forma dulce después de una comida resulta espectacular.

Es uno de esos tesoros que la gastronomía nos tiene guardados y que siempre queda bien y pega con cualquier comida anterior. Es ideal para no fallar, fácil de preparar, fácil de decorar y un postre ideal para no fallar nunca con tus invitados.

Y ahora que se acerca Navidad, tan importante es el menú propiamente dicho como los postres. Por supuesto, los turrones y polvorones no van a fallar, pero si quieres algo más elaborado pero tampoco algo complicado, el arroz con leche seguro que te encaja.

Ingredientes

  • Un litro de leche entera
  • Ralladura de naranja y de limón
  • 1 rama de canela
  • Canela en polvo
  • Vaina de vainilla
  • 75 gramos de azúcar
  • 100 gramos de arroz

La receta

Es una preparación sencillísima, tanto que prácticamente solo hay que echar los ingredientes y esperar. Con matices, pero en esencia es así. Lo primero es coger una cazuela de tamaño medio, en la que quepa sin problemas el litro de leche.

Acto seguido hay que agregar precisamente toda la leche, las ralladuras de naranja y limón al gusto (una o dos de cada será más que suficiente, pero mucho cuidado, solo la piel porque amargará si lleva algo de carne de la fruta), la vaina de vainilla, la rama de canela y el arroz. Es decir, todo menos el azúcar y la canela en polvo.

Una vez rompa a hervir todo baja el fuego hasta dejarlo suave y que se vaya cocinando poco a poco por unos 45 minutos removiendo todo de vez en cuando para que no se pegue y, de paso, que el arroz suelte algo de almidón que espese el conjunto.

Cuando ya consideres que el arroz está meloso y a tu gusto es hora de echar los 75 gramos de azúcar, remover para integrar y esperar unos 5 minutos.

Ya solo quedará retirar lo que ya no necesitamos, es decir, la rama de canela, vainilla y las ralladuras, repartir la mezcla, decorar con la canela en polvo y esperar a que se atempere, incluso metiéndolo un rato al frigorífico.

Ahora bien, esta receta es muy clásica. También se puede decorar con otros elementos, agregarle frutos secos o frutas frescas, barquillos... Échale imaginación.