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El Periódico de Aragón

El sector del automóvil

Figueruelas aspirará al PERTE con su futuro a corto plazo en juego

La planta está aún pendiente de la asignación de dos modelos: el Peugeot ‘e-208’ y el Lancia ‘Ypsilon’

Un Citröen ‘C3 Aircross’ sale de la línea de acabado de la factoría aragonesa de Figueruelas. | JAIME GALINDO

La factoría de Stellantis en Zaragoza se presentará al Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica del Vehículo Eléctrico y Conectado (PERTE VEC) con una iniciativa que planteará la electrificación total de la factoría y, por tanto, de su segunda línea de montaje por la que ahora pasan los modelos Opel Crossland X y Citroën C3 Aircross.

Este proyecto, que están prácticamente cerrado, comportaría una inversión global que ronda los 200 millones de euros para los que se van a solicitar estas ayudas. La compañía no irá sola a esta convocatoria sino que acudirá con otras firmas vinculadas al sector de la automoción y la innovación con las que hará piña para dar un salto cualitativo y adentrarse en la nueva era el automóvil en Aragón.

El resultado final del PERTE determinará el futuro a corto plazo de Figueruelas, según reconocieron a este diario fuentes del sector. «El futuro de la planta en los próximos años está en juego», enfatizaron, ya que los planes y las inversiones de la corporación pilotada por Carlos Tavares para Zaragoza dependerán en buena medida de las ayudas que reciba Stellantis. «Se trata del proyecto más relevante para la factoría de los últimos años», ya que la transformación de la fábrica, en la que trabajan más de 5.500 personas, será determinante para la asignación de nuevos modelos entre los que figuran el Peugeot e-208 y el Lancia Ypsilon, tal y como adelantó EL PERIÓDICO el pasado 11 de enero.

Dudas disipadas

Estos dos coches, que relevarían al Citroen C3 Aircross y al Opel Crossland X, reforzarían la posición de Figueruelas como centro de producción de coches eléctricos en España y en el sur de Europa. «La llegada de nuevos modelos está vinculada a la concesión de las ayudas del PERTE», enfatizaron fuentes del sector automovilístico en Aragón. Además, existe otra incógnita que es conocer si la fábrica aragonesa tendrá dos líneas de producción o solo una, un detalle no menor.

El vicepresidente y consejero de Industria del Gobierno de Aragón, Arturo Aliaga, ratificó este martes que Stellantis sí concurrirá a las ayudas al PERTE y despejó cualquier duda al respecto. A su juicio, este posible apoyo a la electrificación de Figueruelas «marca una línea a seguir en la especialización del sector del automóvil y conectado en la comunidad con el objetivo de lograr un mayor volumen de producción pero también representa un salto tecnológico».

La planta automovilística de Stellantis (PSA/Opel) en Figueruelas, en la que trabajan más de 5.000 personas. | JAIME GALINDO J. HERAS PASTOR

Las dudas sobre la participación de Stellantis en el PERTE del coche eléctrico se habían disparado en los últimos días, sobre todo en las comunidades que tienen plantas de producción como es el caso de Aragón, Galicia y Madrid. Esa inquietud estaba alimentada por el malestar creciente en la multinacional por las restricciones que se habían puesto a las ayudas al PERTE, pero también por los plazos, ya que todos aquellos proyectos que reciban dinero público procedente de los fondos Next Generation deben estar finalizados el 31 de diciembre de 2025.

Estas fechas afectan de forma especial a la factoría de Vigo, ya que esa limitación «deja fuera gran parte de las acciones necesarias en los próximos 10 años», apuntó el responsable de la factoría gallega, el aragonés Ignacio Bueno, hace apenas unos días. En el caso de Figueruelas, las inversiones sí que entrarían en esos plazos, si bien desde la multinacional asumen que el PERTE no lo arreglaría todo.

La aprobación de una gigafactoría para que Volkswagen fabrique baterías de vehículos eléctricos en Sagunto (Valencia) y la alfombra roja puesta al consorcio formado por Volkswagen y Seat para concurrir al PERTE no son buenos precedentes para Stellantis que ha mostrado su malestar. El gigante pone sus avales sobre la mesa: cuenta con tres fábricas en España, da trabajo a más de 15.000 personas en el país y su producción representa el 42% del total nacional.

Motorland es uno de los socios del proyecto Future: Fast Forward, liderado por Seat-Volkswagen para desarrollar en España el coche eléctrico, conectado y autónomo. La iniciativa opta a los fondos del PERTE de la automoción, el plan industrial más ambicioso del sector en 50 años, que contempla ayudas por valor de 2.975 millones procedentes de los fondos europeos Next Generation.

Entre los 62 socios de la proyecto que lidera Volkswagen figuran otros dos integrantes aragoneses. Se trata del Grupo Sesé, proveedor habitual de servicios logísticos de la compañía automovilística; y el centro tecnológico Circe. Aliaga explicó que Motorland será la «pista de ensayo» del nuevo modelo del coche eléctrico y sin conductor, un sector en el que España quiere tener «una posición de privilegio» gracias al PERTE.

Este diario se ha puesto en contacto con el grupo Volkswagen, que ha rehusado pronunciarse hasta que el proyecto se presente oficialmente.

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