El Gobierno de Aragón dotará de una ayuda económica a los agricultores de fruta dulce tras los episodios de pedrisco acaecidos esta semana en el sur de la comunidad, que supusieron la puntilla a una horrenda temporada en el campo aragonés. Todavía se desconoce la cuantía y las condiciones de tal subvención, pero el consejero de Agricultura de la DGA, Joaquín Olona, ha asegurado este viernes en una rueda de prensa que serán oficiales cuando se cuantifiquen los daños.

"Ya está decidido que el sector de la fruta dulce va a tener una ayuda directa por hectárea que no hemos cuantificado todavía", ha explicado Olona. El episodio de pedrisco del miércoles por la tarde arruinó el 90% de la cosecha de melocotón de Calanda, la poca que quedaba, pues esta estaba ya muy mermada por las heladas generalizadas del pasado mes de abril. El consejero ha calificado los daños como "muy graves", aunque ha garantizado que el seguro cubrirá buena parte de las pérdidas. "Queda muy bien cubierto como primera acción directa, ya que amortiza cerca del 50% del coste de las primas", ha dicho Olona.

En cualquier caso, el titular de Agricultura se ha sumado a la incredulidad de los agricultores afectados por los fenómenos meteorológicos extremos acontecidos desde la primavera de este año. "Yo ya no sé qué más nos puede pasar", lamentaba Olona. "Es un sector que está teniendo muchas dificultades, así que sí: la fruta dulce va a tener una ayuda con fondos propios del Gobierno de Aragón", ha afirmado el consejero.

Agroseguro ya recibe partes de daños

Al término de la jornada de ayer, Agroseguro había recibido ya reclamaciones por daños en 3.855 hectáreas. Por parte de UAGA, las cifras registradas por parte de sus asociados mostraban una gran incidencia en los frutales de Mazaleón, sobre todo en melocotoneros, pero también en almendros, viñedos y oliveros. También en Calaceite hubo daños en zonas localizadas, con una afección del 60-70%, donde las fuertes rachas de viento arrancaron almendros y viñedos.

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Sin embargo, el drama viene de lejos. Las heladas de abril habían reducido la cosecha de melocotón en torno a un 70%. Por ello, los agricultores esperaban salvar el año con un precio alcista de este fruto, cuya volumen de oferta había caído. Será un imposible, pues poco queda para cosechar. La buena temporada previa a este desastroso año permitió a los agricultores contar con cierto colchón económico, pero las pérdidas este año serán cuantiosas.

Los daños en localidades como Calanda serán altos, pues apenas quedaban dos semanas para iniciar la recolección del melocotón. Allí, el pasaje era "desolador", en palabras de los agricultores del territorio. Miles de melocotones yertos en la tierra mojada serán inutilizables. El alcalde de Calanda, Alberto Herrero, explicó ayer que un 70% del PIB calandino se nutre del melocotón. "Las compañías solo aseguraron la mitad de la cosecha porque la helada llegó antes. Eso ya hizo perder dinero los agricultores", apunta Herrero.