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CONGRESO MUNDIAL DE MEDIOS

Congreso Mundial en Zaragoza: El futuro de los medios, a caballo entre vivir y contar las crisis

El periodismo no se despide aún del papel, pero centra sus esfuerzos en Internet | El 55,4% de los editores son pesimistas sobre sus perspectivas de negocio para 2023

Un periodista recoge un ejemplar de EL PERIÓDICO DE ARAGÓN en el Congreso Mundial de Medios. ANGEL DE CASTRO

Hace ya unos años que se acabó aquello de fumar en las redacciones. Más lejos quedan todavía las partidas de póker entre juicio y juicio en 'Luna Nueva' y 'Primera Plana'. Si se cumplen los augurios, poca vida le queda al papel, que entre estertor y estertor sigue dando portadas que presumiblemente nadie lee pero que llenan día sí y día también las redes sociales. Entre cambios, pandemias y recesiones anda el mundo de los medios de comunicación, a medio camino entre contarlo y sufrirlo en sus propias carnes. De ese incierto futuro charlan estos días en Zaragoza los editores y los periodistas de los grandes periódicos, televisiones, podcasts y radios, entre vinos y tapas, que de eso no falta por el Palacio de Congresos de la Expo.

No parece que vengan tiempos fáciles. Los editores ven un horizonte complejo con las preocupantes cifras económicas: un 55,4% de los editores de noticias dicen que son pesimistas sobre sus perspectivas de negocio para el próximo año, cuando el año pasado la cifra era inferior al 20%. Cuando se les pregunta por los próximos tres años, el nivel de optimismo aumenta, pero solo ligeramente.

A un oficio ya de por sí complejo –oír, ver, contrastar y contar–, se le ha venido como una avalancha el mundo digital. Que si el 'big data' y su trascendencia para el mercado de suscripciones, que si las 'fake news' y su manipulación del debate público. El periodismo mundial afronta retos comunes, como la transición del papel al mundo digital –o la compatibilización de ambos modelos–, la presencia de los medios de comunicación en plataformas externas como las redes sociales o la relación de los contenidos con los lectores más jóvenes. Todo ello con el desafío de mantener el valor de los contenidos de calidad y no caer en la producción solo de contenidos virales que mantengan artificialmente la audiencia.

Así transcurrió la segunda jornada del Congreso Mundial de Medios, con los editores y directores de medios de 80 países, que concluyó con una cena de gala en el restaurante Aura, a orillas del Ebro, de donde seguro salió alguna que otra idea para orientar el futuro de los medios. De estos y otros asuntos ya se había hablado por la mañana en los foros del congreso. En cada país el sistema de medios de comunicación difiere y, por lo tanto, responde con distintas propuestas a los retos comunes.

Del periodismo de masas de EEUU, donde Nicolas Johnston ha recordado que el modelo «ya no es que te dejen el periódico en la puerta», hasta el sistema de micromedios de cuatro redactores descrito por el noruego Pal Nedregotten hay un abanico de alternativas que se adaptan a la realidad y a las tradiciones periodísticas de cada país.

Unas bailaoras de flamenco, delante de los asistentes al Congreso Mundial de Medios. ANGEL DE CASTRO

En el mercado estadounidense, que sirve de guía para el resto, Nicolas Johnston, el editor de Axios, ha vaticinado el final de las grandes redacciones «de 400 periodistas en una ciudad media» y ha alertado sobre que ahora, los usuarios tienen acceso a «infinidad de información» a través del teléfono móvil. Mientras, Nedregotten, vicepresidente ejecutivo de Amedia AS ha desvelado que el modelo que funciona en Noruega es el de las alianzas. Sinead Boucher, propietaria de Stuff Ltd (Nueva Zelanda), ha reflexionado sobre la presencia de los medios en las plataformas digitales como Facebook.

Su compañía decidió en 2019 salir de la plataforma a raíz del tratamiento que esta dio a los atentados terroristas contra dos mezquitas en el país. «¿Os preguntaréis qué pasó? No pasó nada. Pudimos mantener nuestra audiencia sin depender de los criterios de las plataformas para poder aparecer en ellas», señaló Boucher. El futuro se escribe, por lo tanto, en plural. Múltiples alternativas se abren en un espacio en el que el protagonismo, coinciden todos también, debe seguir siendo el de los buenos contenidos y las historias bien contrastadas. 

"La desinformación es la nueva censura"

Además, se habló en casi todas las ponencias de esa desinformación que atraviesa todo el mundo del periodismo atraviesa. "Es el nuevo tipo de censura. Y nuestro trabajo consiste en eliminar el ruido para despejar la verdad", ha reflejado Natalia Antelava, la cofundadora y directora de Coda Story, un verificador estadounidense y georgiano. Tan transversal es este asunto que incluso a los medios más reputados se les cuela algún 'fake'. Se ha puesto un ejemplo bastante cercano: las votaciones para que Rusia se anexione territorios ucranianos. "Los grandes periódicos titulan sin interpretar: el 95% de los ucranianos quieren anexionarse a Rusia. Y eso no cuadra con las imágenes que hemos visto, de gente yendo a votar a la fuerza, con un fusil apuntando a su espalda", ha denunciado Antelava.

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