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Caso Abierto - El Periódico de Aragón

TRÁFICO DE DROGAS

La Policía Nacional detecta por primera vez una ‘guardería’ de hachís en Aragón

La Operación Reconquista se salda con tres detenidos y la incautación de 2.555 kilos de hachís, 30 de marihuana y armas de guerra | Se trata de la mayor intervención de hachís de la Policía Nacional en Aragón

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Las fotos de la Operación Reconquista

2.555 kilos de hachís, 30 de marihuana y hasta un Kalashnikov con ocho cartuchos en el cargador. Estos son algunos de los efectos intervenidos por la Policía Nacional durante la Operación Reconquista, en la que se ha detectado por primera vez una ‘guardería’ de hachís en Aragón, concretamente en la localidad zaragozana de Sos del Rey Católico.

Los hechos, que ya adelantó EL PERIÓDICO DE ARAGÓN, se sucedieron el pasado 17 de julio y finalizaron con una persecución policial de "mucho riesgo" y “alta tensión” que duró una media hora. El conductor de la furgoneta llegó a embestir al vehículo policial en repetidas ocasiones y, finalmente, fue detenido tras colisionar con los guardarraíles en una rotonda próxima a la localidad navarra de Liédena. No sin antes, parapetarse tras la furgoneta y apuntar a los agentes con un arma de fuego corta.

La actuación se saldó con la detención de tres individuos de origen magrebí que ya contaban con antecedentes en Francia: D.T., de 22 años; T.B., de 29 y N.F., de 30. En estos momentos, se encuentran en prisión en la cárcel de Zuera y se enfrentan a un delito de tráfico de drogas. Así, la Operación Reconquista se saldó con la intervención de 2.555 kilos de hachís, 30 de marihuana, un fusil de asalto AK47 Kalashnikov con ocho cartuchos cargados, una pistola COLT con siete cartuchos, seis teléfonos de marca Iphone y 450 euros en efectivo, entre otros. Este operativo lo llevaron a cabo miembros del grupo II de la Jefatura Superior de Policía de Aragón.

La 'guardería', en Sos

Fue en Sos del Rey Católico donde se almacenaba y custodiaba la droga hasta que la organización consideró que el 17 de julio había llegado el momento de su traslado fuera de España. Las sospechas se levantaron cuando un vehículo se introducía a las 05.30 horas de la madrugada en el garaje de un chalet de esta localidad zaragozana entre grandes medidas de seguridad. A eso de las 20.00 horas de la tarde, ese mismo vehículo abandonó el garaje y, veinte minutos más tardes, lo hacía una furgoneta. En ese momento, agentes de la Policía Nacional iniciaron un seguimiento por la NA-127, dirección Pamplona.

La furgoneta, con su carga

De repente, fueron sorprendidos por el adelantamiento de un vehículo que frenó bruscamente con el objetivo de golpear por alcance a los agentes. Lograron evitar la colisión y le terminaron adelantando. El conductor de la furgoneta se percató de ello, realizó un trompo en la carretera, cambió de dirección, se integró en el carril contrario y los golpeó con idea de lanzarlos fuera de la carretera. Hasta este momento, todavía pensaba que se trataba de un intento de vuelvo por parte de otra banda.

Los agentes encendieron los dispositivos acústicos e iniciaron una persecución por la NA-127 dirección Sos del Rey Católico tras solicitar la colaboración de la Guardia Civil y la Policía Foral de Navarra. Terminaron accediendo a la Autovía A.21 dirección Pamplona tras varios cambios de dirección y una violenta persecución en la que el huido trató de deshacerse de la policía con repetidas y violentas embestidas. A la altura de Liédena, la furgoneta dio un volantazo, llegó a la rotonda de la salida 42, colisionó con los guardarraíles y se quedó cruzada y parada en la carretera.

Los policías se pararon frente a ella mientras el conductor se apeaba de la furgoneta y se parapetaba tras ella, apuntándoles con un arma de fuego en posición de disparo. Ellos también se resguardaron tras su vehículo y trataron de intimidarle con varios disparos al aire. El conductor hizo caso omiso de las indicaciones policiales y trató de retomar su huida, pero la furgoneta no arrancó y salió a la carrera. No llegó muy lejos y fue detenido.

Posteriormente, los agentes abrieron la furgoneta y se encontraron con 1400 kilos de hachís repartidos en 40 fardos con un peso aproximado de 35 kilos cada uno. También, se incautaron 30 kilos de marihuana cargados en tres bolsas de deporte y dos placas de matrícula francesa con un sistema de cambio rápido a base de tiras de velcro.

El vehículo que hacía las veces de lanzadera fue localizado posteriormente en Aoiz (Navarra) por varias dotaciones de la Guardia Civil y de la Policía Foral de Navarra, quienes se encargaron de proceder a su detención.

Una vez que se contó con la autorización del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Ejea de los Caballeros, se realizó un registro domiciliario en el chalet de Sos del Rey Católico. Allí, se detuvo a un tercer hombre que se encargaba de custodiar el domicilio y que ya estaba preparando su huída. Se encontraron 1155 kilos de hachís repartidos en 33 fardos, además de un fusil de asalto AK47 Kalashnikov.

La investigación se había iniciado a principios del mes de julio y el operativo contó con la participación de diez agentes. Varios de ellos resultaron heridos con lesiones leves.

El Comisario Provincial de Zaragoza, Álvaro Hernández, señaló que se trata de una operación “fuera de lo normal” para Aragón y recalcó sus felicitaciones hacia los funcionarios que participaron en el operativo: “Tenemos que felicitarnos de que no haya habido ninguna repercusión grave para nuestros policías porque hubo momentos de mucho riesgo durante el servicio. Hubo amagos de respuesta armada”. El Jefe de la Brigada Regional de la Policía Judicial, Carlos García, continuó en esta línea de agradecimiento y destacó “la pericia” de los agentes para evitar las embestidas.

Desde diciembre, las operaciones del Grupo de Estupefacientes se han saldado con 62 detenidos y la incautación de 2.500 kilos de hachís, 68 de speed, 30 de marihuana y 4,2 de cocaína.

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