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El Periódico de Aragón

La 37ª jornada de Segunda

Álex Alegría y su cuesta abajo

El punta, que no marca desde el 6 de marzo de 2021, cuando lo hizo con el Zaragoza, no ha revertido su tendencia a la baja en el Burgos. Lleva desde 2015 nueve equipos diferentes

Álex Alegría, en un partido con el Burgos ante el Cartagena.

El Burgos hace el noveno equipo profesional de Álex Alegría desde que estando en el filial del Betis se marchó cedido en el verano de 2015 al Numancia para explotar en Soria y en Segunda con 12 dianas que le dieron plaza en el primer equipo verdiblanco con Torrecilla como director deportivo y Poyet como entrenador. Sin embargo, el delantero, de paso frustrado en el Real Zaragoza en la segunda vuelta del curso pasado, lleva una imparable cuesta abajo que no ha detenido en el conjunto burgalés, donde llegó como referencia, cedido por el Mallorca y acaparando el mayor gasto salarial de ese club y que no ha visto puerta aún.

Fue una sorpresa que Calero apostara ante el Ibiza en Can Misses por Álex Alegría, que no era titular desde la jornada 17 en Cartagena. El delantero, que anotó en el Zaragoza su último gol, ante el Tenerife el 6 de marzo del año pasado, comenzó siendo un habitual en el Burgos porque estaba llamado a ser el encargado de llevar el peso realizador. Nada más lejos de la realidad. Tras jugar en 13 partidos de las 17 primeras citas, Calero le mandó al banquillo, ya que los primeros murmullos y pitos en El Plantío eran notorios. Después , solo fue titular en Copa, también en la eliminación en La Romareda, hasta la cita en Ibiza.

No parece que el ariete extremeño, de 29 años, mantenga en La Romareda esa condición y todo apunta al retorno de Guillermo al once. Entre el exdelantero del Athletic (7 goles), Valcarce y Juanma (9 cada uno) han sostenido el ataque burgalés, en el que Álex Alegría no ha visto puerta y tampoco lo ha hecho Malbasic, fichado en enero estando sin equipo tras salir en verano del Cádiz.

El Burgos, de hecho, quiso encontrar un acomodo para Álex Alegría en enero para liberar su ficha y el espacio salarial que supone, pero el Mallorca, donde tiene contrato hasta 2024, no facilitó esa tarea y el punta extremeño regresará en junio a la isla, con su caché más bajo y seguro que sin sitio de nuevo en el club balear.

Torrecilla ya lo había fichado para el Sporting en la segunda vuelta de la 18-19 y lo trajo el curso pasado en enero al Zaragoza, con solo un gol como balance

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Desde allí llegó al Zaragoza. Torrecilla ya lo había llevado al Sporting cedido en enero en el curso 18-19 para anotar 3 goles en 16 partidos como rojiblanco. Fichó entonces por el Mallorca tras dejar el Betis y lo hizo con un contrato de cinco temporadas y como una apuesta de futuro del club bermellón, recién ascendido entonces a la élite. La apuesta, sin duda, no le funcionó, porque esa misma campaña 19-20 ya lo cedió al Extremadura, con una buena segunda vuelta del punta, aunque no para evitar el descenso.

Un paso discreto

El curso pasado su destino estuvo en el Zaragoza. A Torrecilla, llegado en diciembre, no le dio tiempo de ir a por Cristo González, que acababa de fichar por el Mirandés, y su candidato fue Álex Alegría, cuya cesión sin opción de compra fue posible porque al estar en Segunda el Mallorca su salario era más bajo. No despegó en La Romareda, confirmando el gafe con los delanteros en los últimos tiempos, que se ha mantenido en este curso. Jugó en 15 partidos, con el mencionado gol ante el Tenerife, clamó por su soledad en el ataque en la apuesta de JIM y acabó con escasa presencia, la misma que tiene ahora en el Burgos (26 partidos oficiales y 1.111 minutos) para confirmar su cuesta abajo. 

El futuro de Calero centra el interés en un Burgos salvado

En el Burgos se habla mucho más en estos días de la continuidad de Julián Calero, al que el presidente del club, Rodrigo Santidrián, le dio esta semana 15 días para decidirse sobre la oferta de renovación. El buen curso en El Plantío, sin sufrir por la permanencia, y el ascenso anterior son sus avales y está en el punto de mira de otros clubs, con el Leganés como posibilidad que suena fuerte. Así, el partido ante el Zaragoza ha quedado en segundo plano y Calero aseguró ayer que quería resolver su futuro lo antes posible, aunque ahora «sigo centrado en mi labor», que es la de tratar que su equipo gane. El técnico blanquinegro apuntó en la previa que espera «un partido muy complicado» pero a su vez «muy igualado», donde auguró que «cada uno en su estilo y dentro de sus posibilidades» tratarán de hacerse con el partido para sumar una victoria importante.


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