La Navidad es todo un mundo y en cuanto a decoración y elementos que recuerdan a la fecha del año en la que estamos, todavía más. Uno de los que son más importante es la mesa, que puede ser la diferencia entre una jornada especial y una inolvidable. Siempre se piensa en el menú, en el árbol y en otros elementos, pero a veces se pasa un poco por alto el tema de la mesa, que es muy vistosa, bonita y que puede ser la envidia de tus invitados.

Pero para ello hay que tener en cuenta varios aspectos que son claves, como por ejemplo la temática, los textiles o el tiempo, que tantas veces se pasa por alto. Por eso ahí van unas claves.

Planificación

Una mesa de Navidad no se puede pensar ni a minutos ni horas de ponerla. Hay que pensar en diferentes aspectos para tratar de ponerles solución, como por ejemplo las sillas y el número de comensales. También hay que revisar los manteles y servilletas (si son de tela) para ver si tienen manchas y que se pueda lavar y secar con tiempo y lo mismo pasa con la vajilla y cristalería. En general, todos los elementos susceptibles de mancharse.

Lo mismo sucede si debes comprar algo para vestir tu mesa, como por ejemplo un centro, un mantel especial, unas velas o cualquier otro elemento. Hay que pensarlo con tiempo.

Escoge una temática y colores

Es lo principal. Empieza los qué estilo te gusta, si más clásico o moderno, si optas por unos colores u otros, pero apuesta por una armonía. Puedes empezar por elegir por escoger los colores, que ya te contamos en un artículo anterior los que más se llevan, aunque escoge a tu gusto. Eso sí, si quieres no fallar, el rojo y el dorado no fallan, lo mismo que el blanco.

Es importante escoger bien los colores y la temática. Pinterest

A partir de ahí piensa en otros elementos. El más vistoso y lustroso será el centro de mesa. Hay que decidir dónde quedará mejor porque no hay que tapar nunca la visión de los comensales entre sí y opta por elementos clásicos de esta época del año como hiedras, musgo, acebo, piñas o ramas verdes.

El resto de elementos

Los textiles también son importantísimos. Queda ideal juntar un mantel más largo y clásico con otro más corto o con caminos de colores que contrasten y que hagan juego, aunque la opción de los manteles individuales también gana enteros. Las servilletas, sean de papel o tela, también cuentan.

Los tonos oscuros con contraste también quedan de lujo. Piensa también en los detalles. Pinterest

Y los candelabros y velas son ideales para dar ese toque hogareño, cálido y navideño. Es uno de esos elementos que jamás debe faltar. En cuanto a la vajilla, es la época idónea para desempolvar la vintage reservada para ocasiones especiales o apostar por estampados, de aspecto artesano o cerámica. Piensa también en los colores.

Y por último, los detalles importan y mucho. Si no planificas y te pones a ello a última hora no podrás hacer algunos adornos manuales, como unas fundas para cubiertos con retales de tela de saco, por ejemplo. O un servilletero cerrado con alambre y ramas del bosque o también una pequeña corona para cada sitio. Miles de opciones para destacar.