Instalaciones municipales

El colectivo Luis Buñuel abandonará el centro el 23 de enero

Dejarán las instalaciones cumpliendo así con el plazo otorgado por el Gobierno de Zaragoza

Celebración de un mercado solidario en el patio del antiguo instituto Luis Buñuel de Zaragoza.

Celebración de un mercado solidario en el patio del antiguo instituto Luis Buñuel de Zaragoza. / EL PERIÓDICO

Carlota Gomar

Carlota Gomar

El día 23 se cerrará el antiguo instituto Luis Buñuel de Zaragoza. Al menos durante unos meses. Será el día en el que el colectivo Luis Buñuel de Zaragoza abandonará el centro en el que lleva años organizando actividades para mayores, jóvenes y pequeños, un proyecto de “autogestión ciudadana ajena a las instituciones”.

El Gobierno de PP-Cs acordó antes de final de año dar de tiempo hasta el 23 de enero para que la asociación desaloje las instalaciones. No es el primer ultimátum lanza, pero esta vez cuenta con el respaldo de la Justicia, que ya en noviembre rechazó las medidas cautelares que solicitó este colectivo, que impugnó el acuerdo de marzo por el que el alcalde y su equipo «resolvía y dejaba sin efecto alguno» el convenio de cesión firmado en 2018 y daba seis meses de tiempo para que abandonaran las instalaciones. Un plazo que finalizó en septiembre. Así que ahora, admiten desde el colectivo, no tienen más remedio de cumplir con la sentencia y dejar el centro.

Lo harán el día 23, sin algarabías. “No queremos que la gente tenga que enfrentarse a situaciones hostiles e incómodas”, explican desde el colectivo, que admiten que “ni pueden ni deben” asumir los  194.304 los euros que deberían abonar por utilizar y mantener las instalaciones municipales.

Estas son las estimaciones que hizo el magistrado del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 3 de Zaragoza en su argumentario para rechazar las medida cautelares solicitadas por la asociación para su desalojo en un auto en el que recordaba que hay dos sentencias desfavorables (en primera instancia y apelación) que estimaron «la ilegalidad de la cesión y uso» del centro en 2018 en un acuerdo que adoptó el anterior Gobierno de ZeC de Pedro Santisteve, impulsor del movimiento.

Las actividades continúan

Hasta entonces, la programación continúa y solo se verá interrumpida durante las movilizaciones y convocatorias de protesta que tienen previsto convocar.

“Queremos lanzar un mensaje claro. Decirle a la gente que en el Luis Buñuel ya se hacen actividades para mayores”, explican desde la asociación en respuesta a los planes del Gobierno de Azcón, que quiere reconvertir el antiguo instituto en un centro de mayores y cívico. El proyecto ya lo tiene redactado y para la primera fase hay prevista una inversión de 510.000 euros.

El proyecto, redactado por Zaragoza Vivienda, contempla la renovación de toda la planta baja, que tiene una superficie de 1.722 metros cuadrados, de los que se acondicionarían 1.424 con capacidad para albergar hasta a 603 personas.

En concreto, la propuesta plantea crear una cafetería con comedor, un salón de actos o sala polivalente con sus vestuarios, otra intergeneracional junto a la entrada, un aula TIC con terminales y wifi, un espacio de realidad virtual para actividades de apoyo cognitivo, ocio y cultura, además de salas para realizar talleres y actividades dinámicas con gimnasio.

Este centro de convivencia, con todos estos servicios, se convertiría en el cuarto más grande de la capital aragonesa y el segundo que se ha impulsado en esta legislatura, junto al de Universidad.

Un centro autogestionado

Desde el colectivo Luis Buñuel insisten en que esta función ya se desempeña, aunque de una forma distinta, “autogestionada”. “Aquí ya vienen muchos mayores, tienen sus círculos creados, sus actividades. Ese mensaje que tratan de lanzar desde el Gobierno de Zaragoza no es correcto, no es verdad”, reiteran.

Este jueves el colectivo se reunió en asamblea para explicar las vías legales que siguen abiertas y la situación actual. Admiten, que tienen la batalla perdida, por lo que ya están buscando dónde poder guardar todo el material que hay en el centro. “Ahora es nuestra prioridad porque hay talleres con materiales profesionales”, apuntan.

Si algo quieren dejar claro desde el Colectivo Luis Buñuel es que su actividad no se acaba con ese desalojo. “Buscaremos otro lugar donde poder continuar con nuestro proyecto”, señalan.