Un rebaño de 1.200 ovejas francesas es el rey este verano de los pastos de las faldas del Tobazo, en Candanchú. Las mismas laderas que en invierno, cubiertas ya por el manto blanco de la nieve, reciben a miles de esquiadores. Pastando, corriendo monte arriba y abajo, sus esquilos eran los que este lunes rompían el silencio en la parte alta del valle del Aragón. Mientras, a escasos 100 metros, en una carpa instalada al lado de la cafetería de Pista Grande, cerrada, medio centenar de empresarios, trabajadores y alcaldes de la zona han sumado esfuerzos para pedir que la estación de Candanchú no se cierre este invierno y que tenga «un plan de futuro». Su clausura sería «un mazazo». No faltan calificativos entre quienes viven del esquí y ven cómo la boira oscurece su futuro desde el anuncio de cierre por parte de sus dueños, Ibernieve.

«Para mí lo más importante es la unión de los empresarios, los políticos y los trabajadores con un objetivo común: que este año se abra Candanchú y, sobre todo, que haya un proyecto de futuro», ha manifestado el alcalde de Canfranc, el socialista Fernando Sánchez, que ha recordado que «en otras ocasiones» el Ejecutivo autonómico ya ayudó a otras instalaciones. «Hubo problemas en Cerler, Panticosa, y Formigal, y el Gobierno se implicó. Exigimos soluciones para Candanchú. Es un proyecto tractor que necesita de esa inversión pública», ha incidido.

El también socialista alcalde de Jaca, Juan Manuel Ramón, ha recalcado que «no solo hay que salvar la próxima temporada; hay que buscar una solución definitiva». «Empezando por el compromiso de la empresa, y después, por el del Gobierno de Aragón, de la diputación, de las administraciones. Este es un motor económico y hay que exigir que se hagan inversiones. Cómo hacerlas es lo que tenemos que debatir», ha señalado. En el debe de los afectados sigue la unión física de Astún y Candanchú, entre otros proyectos que puedan garantizar la continuidad de la estación decana de Aragón. Pero también, ha apostillado, que la empresa «se tome en serio» su implicación con las instalaciones.

Las afecciones, en números

Según las estimaciones en el territorio, la estación de esquí más antigua de Aragón genera entre 150 y 200 empleos directos. Treinta de ellos se mantienen durante todo el año, pero llevan desde noviembre de 2020 en erte. «El Gobierno no puede dejar caer esto, porque Candanchú no solo es una empresa privada; cumple una función para todo el valle y para mantener población en el territorio», ha manifestado Ramón Fanlo, responsable de Mantenimiento y Nieve en Candanchú, donde trabaja desde hace 40 años.

Como él, de clausurarse las instalaciones, unas 150 personas perderían su trabajo. Pero el impacto estimado es mucho mayor. «El cierre afectaría a unas 2.000 familias. Vemos una absoluta barbarie que Candanchú pueda cerrar después de un año de tanto sufrimiento», ha expresado Lucas Sáez, presidente de la Asociación de Empresarios de Candanchú. Al salir de la reunión, ha afirmado que «es una situación que ya vivimos hace diez años –en una crisis anterior de la estación­– y sentimos que hemos perdido el tiempo». Por eso, ahora van a reivindicar «lo que siempre hemos querido: un reparto de fondos públicos por igual para el proyecto de la nieve». «Parece que Candanchú se reduce a una empresa privada que no tiene nada que ver con el valle, y eso es un concepto completamente erróneo. Estas empresas tienen una responsabilidad con los territorios que tiene que estar por escrito. Son empresas tractoras de las que viven miles de familias», ha subrayado. Por ello exigen una «actuación urgente» del Gobierno de Aragón. «No bastará con una tirita», ha insistido.

«Otras veces hubo problemas en Cerler o en Formigal y el Gobierno se implicó. Pedimos lo mismo»

Fernando Sánchez - Alcalde de Canfranc (PSOE)

En esta línea, Cheles Alcalá, presidenta de la Asociación de Consumidores y Usuarios de Candanchú (ACUC), ha dicho que «esta situación solo se puede revertir desde la Administración pública. Hace falta que Aramón tome las riendas». Incluso, ha manifestado, que la propiedad, Ibernieve, es «un poco víctima» ya que ha afirmado que «se hizo un compromiso con el Gobierno de Aragón para sostener la situación de concurso en la que estaba la estación hace diez años, y estos señores llegaron de la mano del Gobierno de Aragón para mantener la estación abierta, que no es lo mismo que gestionarla y mejorarla. Llegaron para mantenerla hasta que se diera paso a Aramón, y también ha habido un incumplimiento con ellos», ha aseverado.

Este martes está prevista una nueva reunión, esta vez en la DPH, con los empresarios y alcaldes del valle del Aragón. El tiempo apremia. Los operarios deben entrar en las pistas el 1 de septiembre. O será demasiado tarde. 

Lambán sigue «en primera persona» el anuncio del cierre de la estación

El Gobierno de Aragón ha recibido con «preocupación» la noticia sobre el cierre de Candanchú que se conoció el pasado viernes. Así se desprende de las declaraciones de la consejera de Presidencia y Relaciones Institucionales del Ejecutivo autonómico, Mayte Pérez, quien afirmó ayer que el presidente aragonés, Javier Lambán, se encuentra «en primera persona atendiendo este tema». La consejera señaló que «esta respuesta lo dice todo» sobre el grado de interés con el se ha tomado desde el Ejecutivo autonómico el anuncio del cierre definitivo que los propietarios de la estación de esquí, la decana de la nieve aragonesa, hicieron público el viernes. El cierre ha puesto en alerta a las localidades cercanas y a los negocios relacionados con la nieve. Por ello, los alcaldes de los municipios afectados solicitaron una encuentro con la consejera de Economía, Planificación y Empleo, Marta Gastón, el vicepresidente y consejero de Industria, Arturo Aliaga, el presidente de la Diputación Provincial de Huesca, Miguel Gracia, y la empresa gestora, Ibernieve. Hasta ahora, fuentes del Ejecutivo autonómico se habían limitado a manifestar que_Candanchú es «una empresa privada», aunque señalaron que «buscarían soluciones».