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El Periódico de Aragón

EL INCENDIO DE LA COMARCA DE CALATAYUD, UNA SEMANA DESPUÉS

Incendio de Ateca: los vecinos creen que costará "años" superar el desastre

Moros, el municipio más dañado, ha perdido riqueza frutícola y forestal

Restos calcinados de un arbusto, con el pueblo de Moros al fondo. Jaime Galindo.

Los pueblos afectados por el catastrófico incendio desatado en la comarca de Calatayud el pasado 18 de julio creen que tardarán «años» en recuperarse del duro golpe que han sufrido. Así lo aseguró ayer Manuel Morte, alcalde de Moros, la localidad más perjudicada por las llamas, que también causaron daños más o menos graves en los municipios de Alhama de Aragón, Ateca, Bubierca, Castejón de las Armas, Cetina, Embid de Ariza, Villalengua, Villarroya de la Sierra y Contamina.

De momento, instituciones como el Gobierno de Aragón y la Diputación de Zaragoza (DPZ) se han comprometido a aportar fondos para ayudar a los habitantes y los ayuntamientos. Y además se va a solicitar la declaración de zona catastrófica para que el Ejecutivo central contribuya al plan de ayuda a las poblaciones siniestradas.

Pero aun así la recuperación será necesariamente lenta. «En Moros el fuego destruyó la vega del río Manubles, el monte, el secano y el regadío», explicó Morte, que indicó que el fuego, en su avance, dañó las estructuras de regadío y destruyó la central hortofrutícola a la que los agricultores llevaban sus cosechas.

El incendio, que no fue extinguido del todo hasta pasados seis días, ha modificado el paisaje. «El terreno ha quedado irreconocible», manifestó Antonio Borque, alcalde de Bubierca, otro de los pueblos siniestrados. Los bosques de pinos que cubrían muchas laderas se han convertido en humo y ceniza, apunta el regidor, que considera que ahora a ese hábitat le costará muchos años recobrar su aspecto anterior.

«Hay que plantearse cómo se repueblan los lugares calcinados, yo soy partidario de hacerlo con carrascas, que son más resistentes al fuego y crean más vida natural y animal en su entorno», manifestó Borque.

Torre y vehículo calcinados a las afueras de Moros. Jaime Galindo.

Con todo, el alcalde de Bubierca considera que ahora empieza un lento proceso para «limpiar el monte y retirar los fragmentos de vegetación quemada que han quedado por todas partes». Una vez realizado lo más urgente, asegura, habrá llegado el momento de «buscar los responsables» del incendio, que tuvo su origen en una finca particular de Ateca donde se estaban llevando a cabo tareas de repoblación forestal con temperaturas superiores a los 40 grados.

Que el Manubles vuelva a ser el Manubles

Devolver al Manubles su aspecto anterior será cuestión de mucho tiempo, según coinciden los afectados. Pero, de momento, la localidad de Moros ya ha recibido una retroexcavadora y una excavadora ligera de ocho toneladas enviadas por la Diputación de Zaragoza a petición del ayuntamiento para trabajar en la recuperación y la limpieza de las infraestructuras dañadas, sobre todo acequias de regadío que discurren por tubos de PVC que se fundieron por efecto del calor.

Un visitante observa la nave de fruta de Moros, que se desplomó por efecto del fuego. Jaime Galindo.

Además, los bomberos de la DPZ mantienen una dotación en la localidad para atender todas las incidencias que se siguen produciendo tras el incendio, como los rescoldos que se reavivan y la retirada de escombros y leña que taponan los conductos del agua y otras infraestructuras.

Por otro lado, en el pueblo de Moros se inauguró ayer mismo una oficina de atención a los vecinos. El plan de las autoridades es que todas las localidades afectadas cuenten con sus respectivos servicios para valorar los desperfectos ocasionados tanto por las llamas como por el calor generado por el incendio, que ha fundido piezas metálicas, reventado cristales, secado árboles y ennegrecido fachadas. Los datos que aporten estas oficinas servirán para hacer una valoración ajustada del montante de las pérdidas.

Por otro lado, existe el peligro de que caigan tormentas que arrastren a los arroyos y barrancos la inmensa cantidad de leña calcinada que cubre los montes y algunas parcelas de frutales, advierte Manuel Morte. «Si eso sucede se taponarán los cauces de agua», advierte.

Las llamas cruzaron la carretera que une Moros con Villalengua. Jaime Galindo.

Ayudar a los damnificados

«Lo más urgente ahora es conceder ayudas económicas a las personas que han sufrido graves pérdidas», señaló Fernando Duce, concejal en el Ayuntamiento de Ateca. El pleno de la localidad, que se reunirá hoy, tiene previsto abrir sus puertas a los vecinos para informarles de primera mano de las medidas que se van a tomar de forma inmediata, indicó el edil.

Duce insistió en la necesidad de investigar a fondo a la causante del incendio, denominada Land Life. «Hay que tener en cuenta que la DGA envió una recomendación sobre los horarios en los que debían realizarse los trabajos forestales y que la citada entidad no los cumplió», añadió el concejal.

El pueblo de Moros, rodeado de laderas y barrancos arrasados por las llamas. Jaime Galindo.

Asimismo, Fernando Duce se refirió a una iniciativa que anda en boca de todos los damnificados por el incendio. «Es preciso endurecer la normativa forestal para que determinadas tareas se sometan a unas condiciones estrictas y supervisadas que eviten sucesos como el ocurrido en la finca particular de Ateca», recalcó. 

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