Cuántas veces habremos escuchado eso de que el desayuno es la comida más importante del día y que es necesario hacer una comida fuerte para aguantar toda la jornada sin bajones. Pues eso es uno de los mayores mitos que pueden existir y que más extendidos están.

No es que sea la más importante o que no lo sea, es que todas las comidas son igual de importantes para llevar un estilo de vida, sano y saludable. A todas ellas, sin distinción alguna es necesario darle su relevancia y el desayuno no es menos.

Ahora bien, solemos caer en errores que no nos vienen nada bien. En parte porque tenemos la falsa percepción de que tenemos todo el día para quemar lo que ingerimos, también en parte porque creemos que son alimentos y bebidas más saludable de lo que en realidad son y, por último, porque la publicidad durante muchos años ha calado en nosotros y nos hace creer cosas que no lo son tanto.

Por eso, hay una serie de alimentos y bebidas que consideramos que son sanas y en realidad no lo son tanto o no lo son nada. Son estos:

La lista de alimentos prescindibles

  • Zumos de supermercado: Tenemos la falsa percepción de que, como están hechos con fruta o saben a ella son sanos, además de que suelen poner en las botellas o bricks que tienen extra de vitaminas. Pero no, contienen mucho azúcar, colorantes y el porcentaje de fruta no suele ser tan significativo. Lo mejor es preparar batidos en casa con agua e ingredientes de calidad.
  • Carnes procesadas: El bacon es uno de los alimentos que más se desayuna, una americanada en toda regla. No hace falta por qué no es bueno, pero por si acaso... Se obtiene de la panza del cerdo y es muy grasiento, muy calórico y favorece el colesterol malo. Tampoco es bueno desayunar otras carnes procesadas como las salchichas.
  • Cereales y galletas: Otros alimentos que están enmascarados por la publicidad. Ya te hablamos de un informe de la OCU que hablaba de las galletas infantiles, que casi ninguna es sana por los azúcares que contienen. Y en el caso de los cereales pasa exactamente lo mismo. Con 0% azúcares (no vale solo 0% añadidos), como la avena por ejemplo, sí que sirven.
  • Bollería: Donuts, napolitanas, croissants, palmeras, gofres, pancakes, tortitas... Todo eso y más debería estar desterrado. Se hacen con harina refinada, mucho azúcar, mantequilla y otros aditivos para nada saludables.
  • Muchos yogures: Los de sabores normales y corrientes nos dan una falsa percepción de ser sanos, pero también contienen azúcar y colorantes, por lo que no son ideales. Lo mejor, el consumo de un lácteo, pero por lo demás, poco recomendables.