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Seguridad vial

La Policía controlará la velocidad de los buses de Zaragoza tras los últimos atropellos

El ayuntamiento no descarta eliminar los semáforos en ámbar en los pasos peatonales más conflictivos | Un grupo de trabajo analizará por qué se ha disparado la siniestralidad y planteará soluciones

El Ayuntamiento de Zaragoza hará más controles de velocidad a los buses urbanos de la ciudad. Jaime Galindo.

El Ayuntamiento de Zaragoza intensificará los controles de velocidad a los autobuses urbanos y revisará los cruces peatonales regulados con semáforos en ámbar para tratar de poner freno a los accidentes registrados en la capital. La siniestralidad se ha disparado en el último año en la ciudad, una situación «preocupante» que requiere de medidas «urgentes», admiten desde Movilidad. 

Tras el último atropello grave protagonizado por un autobús urbano el pasado viernes --el tercero en 15 días--, la concejala de Movilidad Natalia Chueca, ha convocado este lunes a una reunión de urgencia a la dirección de Avanza, la Policía Local y los técnicos de Movilidad para exigir medidas y soluciones técnicas. Por ahora se ha decidido crear un grupo de trabajo específico que se centrará únicamente en la siniestralidad en el transporte público y que analizará las causas de los accidentes en los que se han visto involucrados los autobuses. Un trabajo previo a la adopción de medidas. 

En paralelo, Movilidad seguirá trabajando en el Plan Urbano de Seguridad Vial que el Gobierno de PP-Cs decidió impulsar ante el aumento de las víctimas mortales en las vías urbanas de la capital aragonesa, que ya suman nueve defunciones. Lo primero que hará este nuevo grupo de trabajo será elaborar un mapa con los puntos negros detectados. No se limitará a señalizar las zonas de la ciudad que concentran más accidentes, sino que incluirá las intersecciones y cruces con más tráfico. 

Análisis de tráfico

«Vamos a trabajar para analizar y conocer las posibles causas de los accidentes para poder actuar y reducir la siniestralidad», ha explicado Chueca, que ha recalcado que «se trata de una responsabilidad compartida» en la que tienen que involucrarse todos los agentes: conductores, usuarios de bicis, patinetes y peatones. Para ello, se van a reforzar las campañas de seguridad vial y sensibilización. 

También el gerente de Avanza, Guillermo Ríos, ha destacado la necesidad de trabajar conjuntamente para mejorar «la convivencia» en las calzadas. Esta es la clave. Según Ríos, todas las medidas que se adopten tendrán un efecto positivo y permitirán reducir las probabilidades de accidente, pero ha subrayado que la revisión de los semáforos en ámbar es crucial.  

A su juicio, es esencial que se trabaje en la regulación del tráfico para minimizar los factores que pueden acabar provocando un accidente. «El foco del debate va a estar en los semáforos en ámbar», ha insistido Ríos, que ha mencionado la necesidad de mejorar la visibilidad y la señalética, sobre todo en aquellas calles en los que la calzada discurre en paralelo al carril bici. 

Pese a que desde Movilidad han defendido que el funcionamiento de los semáforos de Zaragoza «no da lugar a ninguna situación de peligro», Chueca ha admitido que se revisarán y que, si los técnicos consideran que es más seguro regular el tráfico con semáforos en rojo y verde, se hará. «Serán los que decidan», ha precisado la concejala, que hace unos días aseguró que no era necesario. 

Más controles de velocidad

En la reunión se ha acordado reforzar los controles de velocidad a los autobuses urbanos, aunque está por decidir si la Policía Local hará campañas específicas o si los controlarán del mismo modo que al resto de conductores. 

Desde Avanza, Ríos comparte la iniciativa aunque destaca que el exceso de velocidad no ha sido la causa de ninguno de los tres accidentes en los que han estado involucrados los autobuses públicos en el último mes. «La situación es preocupante y hay que poner soluciones pero los siniestros que se han producido no guardan relación». 

Los autobuses han estado involucrados en tres accidentes, uno en un giro a la derecha semaforizado en el que colisionó con un patinete y en el que falleció un joven de 14 años, otro en un atropello mortal en Torrero y, el pasado viernes, en otro arrollamiento en la avenida Anselmo Clavé y que todavía se está investigando. «La causa no fue el exceso de velocidad», insistió Ríos, que lamentó que el comité de empresa reclame ahora unos cuadros de marcha más flexibles. Es decir, que exijan más tiempo para hacer los recorridos de sus líneas. «Es lamentable que utilicen los accidentes para esto». 

Según el presidente del comité, José Manuel Montañés, para los conductores recién llegados es complicado adaptarse a los tiempos previstos. 

En este sentido, desde Avanza se comprometen a mejorar y reforzar la formación de sus empleados pero aseguraron que los tiempos de recorrido diseñados son correctos. Ríos insistió que están pensados para que los conductores puedan cumplir con la velocidad permitida y recomendada en todo momento.

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