Kiosco

El Periódico de Aragón

CASADEMONT ZARAGOZA

La temporada más agitada

El Casademont Zaragoza ha sido el equipo que más cambios ha hecho este curso en la ACB: director deportivo, entrenador y ocho jugadores han llegado durante ocho meses

Jaume Ponsarnau y Pep Cargol, en la presentación del técnico el verano pasado. JAIME GALINDO

Los cambios son normales en el baloncesto, por lesiones, bajo rendimiento, movimiento del mercado... Pero el Casademont Zaragoza lo ha llevado al extremo esta temporada hasta el punto de dar la vuelta al equipo como un calcetín. Han terminado el curso un director deportivo, un entrenador y ocho jugadores que no estaban en la configuración inicial de la plantilla hace ya casi un año. Muestra y causa, o consecuencia, según se mire, de una campaña tan convulsa que ha llevado al equipo al límite, a sufrir hasta el último segundo para salvarse.

El club aragonés es el que más fichajes ha realizado de toda la competición, los primeros por necesidad debido a lesiones, la gran mayoría porque el equipo no ha funcionado. Pep Cargol, al que ya habían buscado sustituto sin éxito, y Jaume Ponsarnau, que firmó dos años para empezar un proyecto a medio y largo plazo, confeccionaron una plantilla con Cook, San Miguel y Javi García de bases, Mobley, Yusta, Font y Okoye en el perímetro, Radoncic, Vanwijn, McLean, Hlinason y Vilá por dentro. Solo la mitad siguen en el roster, uno de ellos sin minutos.

Primero fueron las lesiones de Cook y Yusta antes de comenzar, lo que trajo a Sipahi y Waczynski como sustitutos. El primero fue solo uno más de los quebraderos de cabeza en la posición de base, mientras que el segundo pronto se convirtió en uno de los grandes aciertos de la temporada. Casi desde su llegada, el club buscó un reemplazo para Sipahi, que no terminó de adaptarse a la ACB.

McLean fue el elegido como pívot titular. ANDREEA VORNICU

La temporada empezó torcida porque el equipo fracasó estrepitosamente en la FIBA Europe Cup, el torneo al que tuvo que apuntarse el club al quedarse sin plaza en los otros. En la Liga, las dos victorias iniciales dejaron paso a una racha de dos triunfos en once partidos y a Jaume Ponsarnau muy tocado. El técnico solo hablaba de crecer y aprender pero el equipo no mejoraba su juego ni sus sensaciones, más bien al contrario.

La despedida 8 Eliminados de Europa ante el Hapoel. | MIIGUEL ÁNGEL GRACIA raquel machín

Mientras, el club iba intentando solucionar las numerosas vías de agua abiertas. A finales de octubre el Casademont aprovechó la lesión de McLean, que había fallado como apuesta de pívot pequeño, para traer a Deon Thompson, que llegó fuera de forma de Puerto Rico y que era otro pívot pequeño que siempre ha jugado de cuatro. En diciembre llegó al fin el reemplazo de Sipahi, cuando Cook ya estaba recuperado. Así que Jordan Bone, un base, ha jugado más de escolta que otra cosa durante todo el curso. Asimismo se quedó sin sitio el zaragozano Javi García, cedido al Levitec Huesca La Magia.

Total, que la llegada de Bone acabó sacando del equipo al escolta titular, Matt Mobley, que fue quedándose sin sitio hasta ser cortado. También en diciembre se lesionó Stan Okoye, que no ha vuelto a jugar, pero la recuperación de Yusta y la renovación de Waczynski hicieron que no se cubriera esa baja. Sin embargo, nada de eso enderezaba la cada vez más torcida temporada del equipo. Con Ponsarnau en el alambre jornada sí, jornada también, en marzo se produjo primero la salida del director deportivo, Pep Cargol, y la llegada de Toni Muedra. Era la primera vez en 20 años de historia que ese cambio se producía en mitad de la temporada.

Ferrari llegó al rescate hace un mes. ANDREEA VORNICU

Muedra no tocó nada de inicio y el Casademont siguió cayendo hasta que el Príncipe Felipe explotó en la derrota ante el Tenerife. Ponsarnau salió sin sustituto en camino, Aleix Durán se hizo cargo del equipo en Valencia y la semana siguiente llegó Dragan Sakota para debutar en la Liga ACB a sus casi 70 años. También se incorporó Kilpatrick para dar salida definitivamente a Mobley, lo que de entrada empeoró al equipo, y después acabaron llegando Mekowulu y Ferrari. Desde el principio hasta el final, el base y el pívot han sido causa y consecuencia de todos los problemas y las malas decisiones tomadas.

Toni Muedra, nuevo director deportivo, y Dragan Sakota, nuevo entrenador. JAIME GALINDO

Compartir el artículo

stats