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La montaña en Aragón

La montaña en Aragón. Una puerta olímpica

El Memorial del Recuerdo inaugura este sábado las competiciones de esquí de montaña con la primera edición del Campeonato de Aragón de ‘sprint’, modalidad que estará en los Juegos

La prueba de ascenso reunirá a setenta corredores este domingo en las pistas de Cerler. SERVICIO ESPECIAL

Mirando al cielo, Gerard ha relajado la angustia. La esperada borrasca polar ha barrido de invierno tardano nuestro Pirineo y sepultado la inquietud de los organizadores del Memorial del Recuerdo. No habrá que anular ni que aplazar nada. Hay nieve. Habrá competición este fin de semana en Cerler en la apertura del calendario de esquí de montaña en Aragón con una puerta hacia un sueño. El primer campeonato de Sprint de Aragón, la modalidad más visual del skimo, una de las dos que serán olímpicas en los Juegos de Milán-Cortina D’Ampezzo en 2026.  

Vértigo. Arriba y abajo. Surfeando obstáculos. Quitando y poniendo fijaciones. Adhiriendo las focas. A toda mecha, el sprint marca la línea del deporte moderno. Atractivo para el espectador, llamativo y rápido. Como ocurrió con la escalada olímpica, las modalidades más ortodoxas, las clásicas, más enraizadas al medio, al origen, dejan paso a otras evolucionadas hacia el consumo breve y enfocadas al ojo de todos los públicos. El sprint es muy vistoso. Encadena ascensos, descensos, obstáculos y transiciones dentro de un circuito acotado por balizas. «Son carreras que se pueden seguir desde un mismo punto. Muy agradecidas para el público y la prensa. Toda la emoción del skimo se concentra en tres minutos de infarto», analiza Jairo Lanau, director del Memorial del Recuerdo.

Nada que ver con esa pionera Cronoescalada Nacional Individual de Esquí-Alpinismo Valle de Benasque. Todo un trabalenguas que recorría las montañas con libertad. Era una rareza ver a alguien esquiar por libre, cuando Montañeros de Aragón de Barbastro desarrolla las primeras pruebas de travesía en los ochenta. «Se llegó a subir por Maladetas, al Aneto. Se equipaba con cuerda parte del recorrido. Cosas que ahora serían imposibles», narra Jairo, experto diseñador de eventos de esquí de montaña. 

La explosión del skimo, propulsado durante la pandemia, y la marca olímpica ha terminado de potenciar una disciplina que tendrá a unos cuarenta esquiadores bajo licencia aragonesa, algo impensable hace unos años, cuando, en Cerler se realizó el primer campeonato de España en 2017. 

El modelo de la carrera explota su vistosidad. Primero se realiza una tanda individual y cronometrada para luego encadenar cuatro eliminatorias. «En cada una compiten seis corredores y avanzan dos hasta cuadrar la final», describe Jairo Lanau. El ganador tiene que ser un atleta completo, técnico y muy veloz, no solo sobre las maderas, también en las transiciones a pie, porteando los esquíes. «En la última parte, tras un descenso en eslalon hemos puesto una rampa sorpresa que deben asumir en estilo patinador», desvelan desde Montañeros de Aragon de Barbastro.

Finalmente será en Ampriu donde se emplazará este sábado esta novedad. Hubo dudas. Alto Campoo suspendió hace una semana la segunda cita de la Copa de España y, la primera, en Espot, se hizo a duras penas. La necesidad de disponer de una pista con 45 metros de ancho mantuvo la incógnita, su celebración, pero la total colaboración de la dirección de la estación de Aramón Cerler y la avenida del frente del norte paliaron esa incertidumbre.

Un ascenso clásico

Al Campeonato de Aragón se adosa una prueba Open nacional, con representantes venidos de Madrid, Navarra, País Vasco y hasta Francia. «Este fin de semana coincide con una prueba del Campeonato del Mundo en Andorra y hay corredores, sobre todo catalanes, que no vendrán a Benasque en esta ocasión por este motivo. Pero vienen equipos potentes, selecciones regionales, centros de tecnificación, grupos militares y del GREIM», añade Jairo.

El domingo se reserva la cronoescalada, puntuable para el Campeonato de Aragón de Ascenso en todas las categorías, desde formación a veteranos, con una inscripción que supera los setenta dorsales y un incremento paulatino de mujeres. Aunque se postularon distintas alternativas, los espesores actuales permiten repetir el trazado entre El Molino y Cogulla. «Antes se subía hasta la cima del Gallinero. Eran 1.600 metros de desnivel. Ahora, por normativa, se ha reducido a la mitad, unos 870 en un trazado de casi tres kilómetros y medio», añade Jairo. La previsión de frío y viento añade un grado de dificultad a una cita con 23 ediciones como Memorial del Recuerdo, nombre que homenajea a Javier Escartín, Lorenzo Ortiz y Javier Olivar, alpinistas aragoneses fallecidos en el K2 en 1995.

La creciente fama del skimo abre estas pruebas a iniciados. Los populares se incluirán en el pelotón sin ánimo competitivo, ausencia de clasificación que se compensa con otros alicientes. «Desde la FAM se ha asegura un premio a los populares que completen las tres carreras programadas para este año. Nosotros les entregaremos la misma bolsa regalo que recibirán los élite», reconocen desde la organización. En total, se esperan setenta corredores en la línea de salida de una temporada muy esperada. 

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