Fue una dura batalla, física, intensa, de cuarenta minutos sin tregua. El Pinar Karsiyaka salió mucho más entonado y al Casademont le tocó ir otra vez a remolque, como en cuartos. También como en el primer partido, el equipo de Luis Casimiro demostró capacidad de reacción, fortaleza mental, para remar y remar hasta volver a igualar el partido. Encontró incluso su ritmo en la segunda parte y se puso por delante, pero al final se le acabaron las fuerzas. Normal, tres jugadores estuvieron más de 30 minutos en pista, tres más, más de 20 y, en el segundo tiempo, apenas hubo rotaciones. El Casademont acabó agotado, sin oxígeno justo cuando llegaba a la cima y tenía que plantar la bandera en la cumbre.

Dylan Ennis jugó 35 minutos, 32 Wiley y 31 Brussino hasta que salió por la quinta falta personal. 25 estuvo en pista Harris, 23 Sulaimon y 21 San Miguel, que también acabó eliminado. Barreiro apareció poco más de un cuarto de hora y el resto tuvieron una presencia testimonial: Benzing 7 minutos, Hlinason 5. Javi García salió en los últimos segundos. En un torneo corto, tan explosivo como una final a ocho con tres partidos en seis días, el fondo de banquillo es fundamental. Ayer los jugadores suplentes solo pudieron sumar 10 puntos.

Poca cosa como poco acierto tuvo el equipo aragonés desde la larga distancia, un pobre 4/17 desde la línea de tres que le abocó a buscar otras cosas. Encontró a Wiley, otro gran partido, y a Harris, tuvo buenos minutos de Brussino pero le faltó más, bastante más. Sulaimon dio el susto al dolerse de la parte posterior del muslo y luego volvió para cometer dos errores al final que le costaron muy caros al Casademon. No perdió por ellos, sino porque acumuló más fallos que aciertos en el tramo decisivo.

Porque el equipo aragonés hizo de nuevo lo más difícil. Como en cuartos, empezó por detrás, siempre a remolque del acierto del Pinar Karsiyaka y los 7/7 de Sek Henry, sí, el mismo Sek Henry que estuvo en Zaragoza, desde el 6,75. No era mucha la diferencia, la máxima fueron 14, pero el Casademont avanzaba tan despacio que parecía que lo hacía a cámara lenta. Aún así fue capaz de volver desde la defensa, de limitar la anotación de Henry en la segunda parte, de provocar los errores del conjunto turco y salir a la carrera. Después de ir más de 28 minutos por detrás en el marcador, el Casademont le dio la vuelta a 1.30 del final del tercer cuarto (54-53).

Ese parecía su momento. El equipo estaba bien atrás y encontró cierta fluidez en ataque, aunque no aprovechó que su rival estaba aturdido para asestar un golpe más certero. La falta de acierto desde lejos dejó al Pinar Karsiyaka con vida y aquí nadie regala nada. Los árbitros señalaron algunas cosas bastante dudosas pero fue el Casademont el que más falló. En los últimos minutos no logró anotar y el rival, por goteo, fue sumando poco a poco, tiro libre a tiro libre, para acabar sentenciando el partido. El equipo aragonés lo tuvo en su mano, compitió bien pero se desfondó en el tramo decisivo y se quedó de nuevo a las puertas de la final. Ahora le queda el bronce. 

FICHA TÉCNICA

Casademont Zaragoza: San Miguel (2), Ennis (13), Brussino (18), Harris (15), Wiley (21) -cinco inicial-, Sulaimon (5), Barreiro, Benzing (3), Javi García y Hlinason (2).

Pinar Karsiyaka: Sek Henry (24), Taylor (12), Kennedy (4), Morgan (14), M’Baye (17) -cinco inicial-, Bitim (5), Birsen (6), Agva, Erden (2), Sonsirma y Yildirim.

Parciales: 17-29, 16-14, 27-14, 19-27.

Árbitros: Viator (Francia), Zurapovic (Bosnia-Herzegovina), Liszka (Polonia). 

Exclusiones: Brussino (39) y San Miguel (40).

Incidencias: San Miguel se convirtió en el jugador con más partidos de BCL: 77.